Berlusconi no quiere ver nada que le recuerde a un miembro flácido. Por eso, ha criticado el diseño de la torre inclinada proyectada por un arquitecto judío para el museo de arte contemporáneo de Milán.

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En pleno centro de Milán, si todo va bien, se levantará un complejo de edificios y torres denominado Citylife en el año 2014. Hasta esta zona se ha planeado que llegue el metro de Italia. La estación, no podía ser de otra manera, recibirá el nombre de “Tres torres”. No se trata de un guiño a la segunda parte del clásico libro de Tolkien, El Señor de los Anillos. Esta denominación viene de los edificios más destacados del complejo.
Las torres, según el diseño original, no han recibido todavía otra calificación que la de A, B y C, pero sus formas, que representan la ‘erección’ de un edificio caído que se revuelve sobre sí mismo, algo así como la famosa Torre de Pisa, les han servido para que popularmente se las conozca como “la derecha”, “la retorcida” y “la curva”.
La torre A, la más erguida, ha sido diseñada por Arata Isozaki y tendrá 50 pisos llegando a alcanzar los 218 metros. La B ha sido proyectada por Zaha Hadid y con sus 40 alturas llegará hasta los 185 metros. La tercera torre, la C, es obra del arquitecto judío y norteamericano de origen polaco, Daniel Libeskind.
La última torre ha sido la que ha sembrado la discordia en Italia. El Primer Ministro, Silvio Berlusconi, no puede ver un miembro flácido ni nada que se le parezca y por eso, ha arremetido contra el edificio de Libeskind.
"No es suficientemente masculino", ha asegurado Berlusconi que viendo el aspecto curvado de la torre ha mencionado que ofrece "sensación de impotencia". Además, el Primer Ministro, gran conocedor de las técnicas para levantar miembros, dijo que el edificio “necesita Viagra”.
El arquitecto no se ha mordido la lengua y ha respondido en el periódico “The Art Newspaper”. En esta publicación, Libeskind se ha referido a Berlusconi como un xenófobo de políticas “repugnantes”. En una entrevista al Corriere della Sera, el artista norteamericano expresó que “lo único que da sensación de impotencia es Silvio Berlusconi”.