Rafa Nadal demostró el juego que le ha llevado a alcanzar el número uno del mundo para fulminar al australiano Lleyton Hewitt (6-1 y 6-2) y dar un paso más hacia la gloria olímpica.

laSexta|Noticias
Lejos de prolongar las dudas que despertó en su puesta en escena frente a Potito Starace, el mallorquín tiró de autoridad para saldar cuentas con el tenista australiano.
Nunca Nadal había ganado a Hewitt en pista dura. Pero el de Adelaida dista mucho de ser el tenista solvente que fue en superficies rápidas y que conquistó el Abierto de Estados Unidos y Wimbledon.
El manacorí, que será número uno de forma oficial el próximo lunes, superó al 'aussie' por un cómodo 6-1 y 6-2 para plantarse en los octavos de la cita china, donde se medirá con el ruso Igor Andreev.
El campeón de Roland Garros y Wimbledon tan sólo necesitó cuatro juegos para ponerse con la primera ventaja del encuentro (3-1). A partir de ese momento, Hewitt se desinfló y no fue capaz de plantearle demasiados problemas.
El juego de Nadal mejoró y firmó un nuevo 'break' en el sexto juego (5-1) para cerrar con su siguiente servicio la primera manga.
En el segundo set, la sed de victoria del balear se hizo patente con una rotura inicial que el oceánico fue capaz de neutralizar. No obstante, los nervios no hicieron mella en un Nadal que tenía a toda la grada de la Central volcada en su juego.
Avalado en su precisa derecha, con la que logró 20 golpes ganadores, el mallorquín fue minando la confianza de Hewitt y volvió conseguir dos 'breaks' (3-2, 5-2) para cerrar el partido con comodidad.
Ahora, ya le espera en la siguiente ronda el ruso Andreev, al que ha vencido en tres de las cuatro ocasiones en que se han medido. El moscovita no le gana desde 2005, justo antes de que Nadal comenzara su racha de triunfos sobre tierra batida que le permitió encadenar 81 victorias hasta 2007.
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