El 92 por ciento de las personas que votó en el referéndum del sábado pasado en Birmania aprobó el texto constitucional propuesto por la Junta Militar que gobierna el país.
AGENCIAS
El texto de la futura constitución recibió los votos a favor del 92,48% de los birmanos de Rangún y de las zonas devastadas del delta del río Irrawaddy, que fueron llamados a las urnas, indicaron las autoridades militares en un boletín emitido por radio.
Según la versión oficial, la participación alcanzó el 98,1%, al depositar su voto 26,8 millones de ciudadanos del total de 27,3 millones registrados en las listas.
El resultado de la última votación fue casi el mismo que el de la celebrada el pasado 10 de mayo en las áreas del país no afectadas por el ciclón que una semana antes, dejo a su paso cerca de 134.000 muertos y desaparecidos. En el primer tramo de la votación, el proyecto constitucional obtuvo el respaldo del 92,4% de los votantes.
El referéndum, celebrado a pesar de las críticas de la comunidad internacional que instó a la Junta Militar a dar prioridad a las tareas de ayuda a los 2,5 millones de supervivientes del ciclón, forma parte de la 'hoja de ruta hacia la democracia' trazada por los generales.
En marzo, el régimen que preside el general Than Shwe, anunció que tras el referéndum, el próximo paso será celebrar elecciones 'libres y democráticas' en el 2010.
El gobierno se blinda
La nueva constitución amnistía a los militares del cualquier crimen que puedan haber cometido en el pasado, reserva al estamento castrense un 25 % de los escaños en ambas cámaras del Legislativo, una proporción suficiente para impedir que prospere cualquier enmienda constitucional que se presente.
También, la constitución prohíbe que la líder del movimiento democrático birmano y Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, pueda presentarse como candidata a las elecciones legislativas por tener relación familiar con personas de otra nacionalidad distinta a la birmana. Suu Kyi, jefa de la Liga Nacional por la Democracia (LND) y en cautividad desde junio de 2003, es la viuda del profesor británico Michael Aris, con quien tuvo dos hijos a quienes las autoridades militares anularon hace varios años sus respectivos pasaportes birmanos.
Considerada por muchos birmanos como un símbolo de la democracia, Suu Kyi, ha pasado casi 13 años de las últimas dos décadas sometida a arresto domiciliario, medida que está previsto que sea prorrogada un año más el próximo sábado.
La LND de Suu Kyi pidió a los birmanos que votaran en contra de la constitución, mientras que los grupos clandestinos de la disidencia llamaron a la población a boicotear el referéndum, que fue precedido de una feroz campaña oficial a favor del 'si'.