A Michelle Obama no le gusta Hillary Clinton. Y esta opinión puede llegar a ser decisiva a la hora de elegir un vicepresidente para el Partido Demócrata.
Es bien sabido que Michelle Obama, la mujer de Barack Obama, ha sido un punto de apoyo fundamental para su marido durante la campaña que lo enfrentó a Hillary Clinton por la presidencia del Partido Demócrata. Y ahora, tras la victoria de su marido, las opiniones de Michelle pueden llegar a mostrar su verdadero peso en la política estadounidense.
Muchos votantes demócratas han pedido que Barack Obama cuente con Hillary Clinton para la vicepresidencia del partido. Sin embargo, miembros del equipo de Obama no están muy de acuerdo con esta posibilidad. Tampoco lo está Michelle Obama, cuyos consejos respecto a Clinton deben ser tenidos en cuenta.
Lo cierto es que Michelle Obama no tiene mucho aprecio por Hillary Clinton. Y Obama no parece dispuesto a tomar una decisión respecto a su antigua rival sin antes consultarlo con su mujer. De hecho, Obama reconoció que sobre las posibilidades que Clinton tiene de convertirse en vicepresidenta del Partido Demócrata pesa la sombra de Michelle, a la que afirmó querer consultar sobre el particular. “Este fin de semana, cuando vaya a casa, hablaré del asunto con Michelle”, confirmó.
Michelle Obama no es la única que se opone a que Clinton forme parte del equipo de su marido, pero sí es una de las personas que más influencia pueden llegar a ejercer sobre él, por lo que su papel puede ser decisivo a la hora de nombrar vicepresidente para los demócratas.
Por otro lado la campaña de Obama se ha centrado en romper con el pasado. Y el matrimonio Clinton representa precisamente ese pasado del que quiso escapar Obama. Todo el mundo recuerda la presidencia de Bill Clinton y el papel de Hillary como primera dama. Además, mientras Obama se muestra partidario de poner en marcha políticas innovadores, Clinton siempre se ha mostrado más comedida.
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