Corea del Norte realizó el viernes el lanzamiento de varios misiles de corto alcance, lo que se ha interpretado como una muestra de enfado con EEUU y el nuevo gobierno de Seúl.

El lanzamiento tiene lugar un día después de que Pyongyang expulsara a varios funcionarios surcoreanos que trabajaban en un centro industrial conjunto al norte de la fuertemente armada zona limítrofe, después de que Seúl pidiera a su vecino que mejore su política de derechos humanos y deje de demorar las negociaciones para su desarme nuclear.
Un portavoz de la presidencia de Corea del Sur dijo en una conferencia de prensa que Pyongyang había lanzado unos misiles de corto alcance como parte de unas pruebas militares. Medios locales indicaron que tres misiles fueron lanzados hacia el mar en la costa oeste del país.
El nuevo presidente surcoreano, Lee Myung-bak, ha dicho que quiere poner fin a las facilidades que ha recibido Corea del Norte durante 10 años de presidencias surcoreanas de tendencias izquierdistas que han dado miles de millones de dólares en ayuda y han pedido poco a cambio por considerarlo el precio de la estabilidad.
El Gobierno de Lee ha dicho que está listo para invertir grandes sumas en su vecino del norte, siempre y cuando Pyongyang cumpla condiciones como desmantelar su programa de armas nucleares o que devuelva a los más de 1.000 surcoreanos secuestrados o mantenidos en el país después de la Guerra de Corea, de 1950 a 1953.
Mensajes para Washington y para Seúl
Pyongyang envía dos mensajes con su lanzamiento de misiles, dijo en Tokio Masao Okonogi, experto en Corea de la Universidad de Keio.
Uno apunta a Estados Unidos después de las negociaciones en Ginebra, mostrando la insatisfacción del Norte con la presión de Washington para que aclare su enriquecimiento de uranio y sus lazos con Siria, dijo. El otro es una réplica al cambio de postura del Gobierno surcoreano de Lee, agregó.
"Están advirtiendo a Seúl que no dé pie atrás en cosas acordadas entre el Norte y el Sur", afirmó Okonogi.
Corea del Norte tiene más de 1.000 misiles, al menos 800 de ellos son balísticos, que pueden caer sobre Corea del Sur y la mayor parte de Japón, según han dicho expertos. Sus lanzamientos frecuentemente coinciden con períodos de tensión política.
Casi al mismo tiempo en que se informó del lanzamiento de misiles, medios oficiales de Corea del Norte lanzaron un ataque retórico a Estados Unidos, culpándolo por presionar para que se estanquen las negociaciones a seis bandas que tienen por objetivo que Pyongyang deseche su programa nuclear.
"Si Estados Unidos sigue demorando la resolución del problema nuclear al insistir en algo que no existe, eso podría tener un grave impacto en el desmantelamiento de las instalaciones nucleares", citó la agencia de noticias norcoreana KCNA al portavoz de la Cancillería.
"Para dejar las cosas claras, no hemos enriquecido uranio ni cooperado con otro país en proyectos nucleares. Ni siquiera hemos soñado con ello", dijo el portavoz.
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