La cifra de muertos en carretera durante estas vacaciones ha descendido notablemente, aunque siempre quedan cafres como los que engrosan nuestro ranking de imprudentes al volante.
Le piden los papeles del coche y saca una navaja. Trata de atropellar a los agentes que le habían parado y se da a la fuga. Este ejemplar sin igual, que en plena Semana Santa en Zaragoza se debía pensar que podría emular cualquier película de acción, se ha ganado a la fuerza el número uno de nuestro listado de cafres al volante. Ahora se debe enfrentar a los delitos de homicidio en grado de tentativa y conducción temeraria.
Le sigue una mujer de 60 años que ahora mismo está en la cárcel por conducir borracha a 200 kilómetros por hora y en sentido contrario. Todo un ejemplo para sus nietos. Como ella, un conductor de camión de gas butano ingresará en prisión por conducir haciendo eses cargado con 84 bombonas. En esta ocasión triplicaba la tasa de alcoholemia, pero parece ser que no era algo nuevo en él.
Muy experto se creía el joven de 21 años con menos de uno de carné que iba a175 km por hora, dio positivo por cocaína y triplicó la tasa de alcohol. Todo un angelito. Pero no es el único. Poniendo en peligro la seguridad de los pasajeros, un conductor de autobús no duda en dar marcha atrás en plena autopista.