El presidente de los New York Yankees estipuló que nadie debía moverse cuando sonase el “God Bless America” y quién lo ha ignorado lo ha pagado caro.
“God Bless America”. Pronunciar estas palabras es despertar instintivamente el sentimiento patriótico de los yankees y si además se encuentran reunidos su templo neoyorquino, el más mínimo movimiento puede ser determinante para acabar de patitas en la calle.
No está permitida ninguna acción que dé a entender que se está ignorando el himno porque se considera una falta muy grave a las normas impuestas por George Steinbrenner, presidente de los New York Yankees, que en un momento de patriotismo exacerbado estipuló que se debe guardar silencio y ponerse en pie cuando suene esta tradicional canción americana.
Y Bradford Campeau-Laurion sabe muy bien cómo se las gastan. El pasado martes, él intentó irse al baño en el momento en que sonaba esta consigna, pero a poco de levantarse de su asiento fue advertido por un policía que debía esperar a que terminase el himno.
“No me importa el ‘Dios bendiga América’, sólo quiero ir al baño”, respondió el joven de 29 años, y tal cual los agentes ya le habían puesto las manos en la espalda para expulsarle del estadio: “Vete de nuestro país si no te gusta”, asegura que le dijeron.
Sin embargo, los agentes niegan de rotundo esta versión y argumentan que vieron a un hombre bebiendo y profiriendo todo tipo de insultos y decidieron expulsarle antes de que comenzara el encuentro contra los Red Sox.
Por el momento el joven no ha decidido si emprenderá acciones legales contra ellos, pero no ha sido el único que se ha tenido que defender de los arrebatos nacionales. Una joven fue brutalmente expulsada del estadio, como se puede ver en el vídeo.