Rafa Nadal demostró su gran adaptación a la pista rápida de Flushing Meadows y apenas concedió siete juegos al estadounidense Ryler DeHeart (6-1, 6-2 y 6-4) para pasar a la tercera ronda del US Open.

AGENCIAS
El número uno del mundo no pasó apuros para superar su segundo encuentro en Nueva York, tras un debut demasiado largo frente al alemán Phau. Nadal solventó con comodidad la papeleta frente al 261 del ránking, que solo pudo asistir desde una posición privilegiada a la crónica de una derrota anunciada.
DeHeart admitió tras el partido que su rival está "a otro nivel". "Espero jugar algún día como él", deseó el hawaiano, que se vio desbordado en el primer set por el vendaval Nadal, especialmente fino con las bolas a las esquinas de la pista.
Zurdo como el mallorquín, el estadounidense optó por acercarse a la red en el segundo parcial, pero el campeón olímpico leyó sus intenciones y cerró el segundo set antes de que se hubiera cumplido una hora de partido.
Empujado por el público, DeHeart salió más motivado en la última manga, donde rompió el saque al español por primera vez y se puso con 3-0. El balear dejó las contemplaciones para otro momento y enlazó cinco juegos para acabar con el hawaiano (6-4).
Nadal, que nunca ha pasado de los cuartos de final en el US Open, algo que espera solucionar este año, se medirá en tercera ronda a Viktor Troicki, que se impuso por retirada al alemán Philipp Kohlschreiber cuando dominaba dos sets a uno.
Ferrer sufre más de la cuenta
David Ferrer también logró su clasificación para la tercera ronda del Abierto de los Estados Unidos, tras imponerse con mucho trabajo al alemán Andreas Beck por 4-6, 7-5, 6-3 y 7-6(5).
El de Jávea, semifinalista el año pasado, por lo que defiende muchos puntos en esta cita, dio un paso más pese a que su rival le puso en apuros durante todo el partido, convirtiendo la clasificación en mucho más costosa.
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