Los italianos deberán decidirse este fin de semana por una de las 32 listas políticas que se presentan a las elecciones generales.
Los políticos italianos presidieron el viernes los últimos actos de campaña antes de dar inicio a la jornada de reflexión a la que tienen derecho los ciudadanos para poder decidir con paz a quién votarán, después del bombardeo de promesas y consignas políticas que han caracterizado las últimas semanas.
Las últimas voces del día fueron las de los dos principales candidatos a primer ministro, Walter Veltroni (centro-izquierda) y Silvio Berlusconi (centro-derecha), quienes intervinieron uno después del otro en el programa de televisión Matrix, de Canale 5, que obtuvo una audiencia de seis millones de espectadores.
Ambos líderes aprovecharon los 45 minutos que se les concedieron para lanzar sus últimos mensajes y llamamientos al voto, aunque sin el mismo impacto y emoción que hubiera logrado un genuino 'cara a cara'. Silvio Berlusconi se había opuesto a esta segunda opción alegando su incompatibilidad con la ley de igualdad de condiciones, ya que un enfrentamiento entre los dos líderes principales habría dejado en segundo plano a los demás políticos que también se presentan como candidatos a primer ministro.
Poco más de 50 millones de italianos están llamados a votar mañana y el lunes para renovar el Gobierno de su país y elegir a los futuros miembros del Parlamento, 630 en la Cámara de los Diputados y 315 en el Senado. Los electores deberán elegir entre las 32 listas que se presentan y entre las que sobresalen el Pueblo de las Libertades (PDL) de Silvio Berlusconi y el Partido Democrático (PD) de Walter Veltroni. Además de la desaparición de las grandes coaliciones de Gobierno, la otra novedad de esta convocatoria ha sido precisamente la falta de diferencias y polarización entre ambas formaciones.
Mientras el magnate de las telecomunicaciones y ex primer ministro de Italia Silvio Berlusconi, de 71 años, es ya veterano en su papel de candidato a las elecciones generales de Italia, su principal adversario, Walter Veltroni, es la primera vez que se presenta.
La esperanza de Veltroni
A sus 52 años, Veltroni ha ocupado el cargo de alcalde de Roma durante siete años y ha liderado desde el primer momento el recién nacido Partido Democrático, en el que confluyeron hace unos meses las dos principales fuerzas políticas del centro-izquirda italiano.
Este nuevo partido nació en medio de las turbulencias del Gobierno de Romano Prodi, cuya inestabilidad provocó la caída final a menos de dos años del inicio de la legislatura. Prodi, que ganó las elecciones de 2006 con un escaso margen de diferencia con respecto a Silvio Berlusconi, dirigió un Ejecutivo prácticamente paralizado, debido a su misma falta de cohesión interna.
El Partido Democrático nació para terminar con la heterogeneidad congénita del centro-izquierda italiano y Veltroni se convirtió desde el primer momento en la nueva cara de este nuevo proyecto político. Además, manifestó su voluntad de presentarse en solitario a las próximas elecciones, lo que desencadenó un dominó de reacciones en el resto de partidos y principalmente en el centro-derecha, cuyo líder, Silvio Berlusconi, consiguió el apoyo de la segunda formación de esta coalición (la Alianza Nacional de Gianfranco Fini), para formar un partido conjunto, el Pueblo de las Libertades (PDL).
Sin embargo, la búsqueda de apoyos le llevó a aceptar en la coalición al pequeño grupo de los Radicales, partidarios de la eutanasia y de la ampliación de los derechos civiles de algunas minorías, como los homosexuales, lo que provocó el desconcierto entre los sectores más católicos del PD y amenazó el mismo proyecto de cohesión interna con que nació el partido.
Otros partidos que van a los comicios
Además de los partidos grandes, Italia se caracteriza por su increíble capacidad de creación política. La prensa italiana habla de los numerosos "pequeños partidos" que pretenden alcanzar al menos un escaño en las próximas elecciones como los "enanitos". Van desde la extrema izquierda -como el Partido Socialista de Enrico Boselli, o la Izquierda crítica de Flavia D'Angeli- a la extrema derecha que tiene a la Destra de Daniela Santanchè como máximo exponente.
Otro de los fenómenos de esta campaña electoral ha sido la aparición del partido provida 'Aborto? No, gracias', que lidera el periodista Giuliano Ferrara y cuyos actos electorales han sido fuertemente boicoteados por sectores favorables al aborto en diversas ciudades de Italia.