Gustav y Luca eran una pareja feliz y pensaban serlo todavía más. Querían celebrar con una película el reconocimiento legal en Italia de sus derechos como homosexuales. Hasta que llegó Berlusconi.
En Italia, no hay parejas de gays y lesbianas… O, al menos, así lo ve el Estado italiano. No hay leyes que reconozcan sus derechos, ni interés por parte de los políticos, una realidad que complica la vida de más de un millón de homosexuales residentes en Italia.
Es la vida de Gustav Hofer y Luca Ragazzi, dos periodistas italianos que viven en Roma “al margen de la ley”. Pero su realidad era muy distinta hace solo unos meses.
El Gobierno de Romano Prodi había presentado una ley, conocida como DICO (Derechos y Deberes de las Personas que Conviven), en la que se reconocían algunos derechos a las parejas homosexuales, pero nunca fue aprobada. Con la caída de Prodi, también cayeron sus proyectos legislativos. La llegada de Silvio Berlusconi solo empeoró las cosas.
Amenaza para las familias
Ahora, los derechos de los gays no existen y la homosexualidad se ha convertido en una "auténtica" amenaza para las familias.
Respaldada por la intransigente postura de la Iglesia Católica, avalada por el Papa Benedicto XVI con una dura advertencia hacia la inmoralidad de las uniones “contra natura”, Italia ha quedado sumergida por una fuerte ola de homofobia.
De la noche a la mañana, las esperanzas de los homosexuales se esfumaron. Es la historia que narran Gustav Hofer y Luca Ragazzi en su documental “De repente, el último invierno”, una crónica de la ilusión perdida y una punzante crítica a una sociedad y una clase política instalada en la negación más rancia de la realidad y la intolerancia más conservadora.
Reconocida por numerosos festivales y premios internacionales, el éxito de la película ha devuelto el debate a la sociedad italiana y a medio mundo. Roma, Berlín, Nueva York o Granada, son muchos los escenarios que han reconocido el valor de este testimonio de decepción y valentía.
“De repente, el último invierno” se ha convertido en un símbolo para la comunidad homosexual, hasta conseguir existir para el parlamento italiano, forzado a realizar una proyección oficial de la película. Sin embargo, la homosexualidad sigue fuera de la agenda política.
Y es que para el gobierno de Berlusconi, representado en este asunto por la nueva ministra de Igualdad, la ex modelo y presentadora Mara Carfagna, “en Italia, las parejas homosexuales no están discriminadas”... Aún queda un largo camino por delante.
siempre existio y va a seguir existiendo gente con la cabeza podrida como este imbecil que inventa una amenaza para las familias. Esta gente en conjunto con la gente mediocre que es llevada como "ovejitas de dios" sin pensamineto propio dan como resultado una humanidad de hipocritas de mierda (hipocritas ya que todo el mundo se jacta de estar a favor de la vida y no tienen huevos para decir lo contrario, prefieren que asuma algun mesiasa que los salve y les diga que hacer ya que estan mas perdidos que nadie mas aya de tener su flia, su autito, su perro y todo lo que el sistema le dice que es lo que esta bien y es lo correcto). LIBERTAD, hace lo que se te cante mientras no sea en contra de la vida ni molestes a tu projimo.
Acabo de oir esta historia y estoy indignada, en un pais "europeizado" como Italia no me puedo creer que estas cosas pasen, me pongo en la piel de estos chicos y no se como podría afrontar el día a día con esa intolerancia en el aire, como afrontar en esas entrevistas que alguien, a día de hoy y en este mundo "civilizado", pueda comparar la homosexualidad con la pederastia, o la simple clasificación de enfermedad. Es INADMISIBLE, que vergüenza y que dolor siento por esas personas que no pueden hablar naturalmente de sus gustos o adversiones por los malos prejuicios sembrados, como antes mencionaban, por la religión y puestos en las leyes por la derecha...
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