El presidente chino, Hu Jintao, ha declarado su voluntad de obtener un "resultado positivo" en la reunión que se producirá entre delegados de su Gobierno y representantes del líder tibetano en el exilio, el Dalai Lama, en la ciudad de Shenzen.

Según el Gobierno tibetano en el Exilio, los dos representantes del Dalai Lama (el enviado especial Lodi Gyaltsen Gyari y el enviado Kelsang Gyaltsen) se reunirán con miembros del Departamento para el Frente de Trabajo Unido, perteneciente al Partido Comunista.
El presidente chino solicitó al Dalai Lama y a sus seguidores que "demuestren a través de la acción" que "han dado por finalizadas sus actividades separatistas" para crear las condiciones apropiadas de cara a un diálogo bilateral para terminar con el histórico conflicto que el pasado mes de marzo adquirió una relevancia especial, tras las violentas manifestaciones iniciadas en Lhasa.
Las fuerzas de seguridad chinas aplicaron, entonces, una severa represión que despertó la condena internacional y ha dañado seriamente la imagen de los próximos Juegos Olímpicos de Pekín.
Ahora, para disipar parte de la presión internacional sobre los Juegos que se celebrarán este verano, China ha decidido sentarse a conversar con los representantes del Dalai Lama.
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