Los cuerpos de las víctimas del accidente de Barajas y sus familiares fueron trasladados a los pabellones del IFEMA. Un recinto que se ha convertido nuevamente en símbolo del dolor.
laSexta|Noticias
El IFEMA se ha convertido, como ya ocurrió con el 11-M, en un escenario de dolor constante. Allí fueron trasladados los cadáveres de los fallecidos en el accidente del avión de Barajas. Pero también sus familiares han permanecido en uno de los pabellones del IFEMA, aguardando por si su ayuda fuera necesaria para la identificación de los cadáveres.
Una de las prioridades de la organización ha sido conseguir que los familiares de las víctimas no permanezcan mucho tiempo en el IFEMA, lugar que se ha convertido desde la tragedia en un símbolo de dolor para ellos.
Durante la noche que siguió a la tragedia multitud de autobuses y féretros llegaron al IFEMA. Poco después comenzaron a llegar miembros del Gobierno y de otros formaciones políticos.
Un grupo de psicólogos ha estado atendiendo en todo momento a los familiares de las víctimas. Todos ellos coinciden en que es complicado reducir el dolor de las familias, pero sí evitar que aumente ese dolor.
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