El Ejército mauritano ha capturado al presidente del país, al primer ministro y al ministro del Interior, ha tomado el Palacio Presidencial y ha rodeado el edificio de la televisión estatal.
laSexta|Noticias / AGENCIAS
El presidente de Mauritania, Sidi Mohamed Ould Cheikh Abdallahi, fue detenido por la Guardia Presidencial, aprovechando que el país se encuentra en plena crisis política, tres años después del golpe de Estado que le había aupado al poder.
"Agentes de seguridad del BASEP (Batallón de Seguridad Presidencial) llegaron a nuestra casa y se llevaron a mi padre", declaró a Reuters la hija del mandatario.
Además de al presidente, el Ejército también ha capturado al primer ministro, Yahya Ould Ahmed El Waghef, y al ministro del Interior, Mohamed Ould Rzeizim.
Poco antes, el jefe de la Guardia Presidencial, el general Mohamed Ould Abdelaziz, había tomado el Palacio Presidencial en Nuakchott y el Ejército había rodeado la televisión estatal, que ha dejado de emitir, según informó la cadena de televisión panárabe Al Yazira.
El presidente Ould Cheikh Abdallahi había destituido pocas horas antes tanto al jefe de la Guardia Presidencial, general Mohames Ould Abdelaziz, como al jefe del Estado Mayor del Ejército, general Mohamed El Ghazuani.
Llegó al poder con otro golpe de estado
Abdallahi había tomado el poder el 3 de agosto de 2005, tras derrocar en un golpe de Estado incruento al entonces presidente, Maaouya Ould Sid Ahmed Taya, y consolidó su poder en 2007, tras ganar las elecciones presidenciales.
El pasado mes de mayo, el presidente destituyó al Gobierno a causa de las críticas al Ejecutivo por su respuesta al alza de los precios de los alimentos y a los ataques efectuados por el brazo de Al Qaeda en el norte de África.
No obstante, el nuevo Gobierno -formado sin la presencia de la oposición ni de los islamistas de Tawassoul-, dimitió el pasado mes de julio cuando se iba a enfrentar a una moción de censura.
La República Islámica de Mauritania es un país fundamentalmente desértico, con más de tres millones de habitantes, situado a caballo entre el África negra y el África árabe, justo debajo de Marruecos y Argelia, donde el terrorismo islamista ya logró suspender la última edición del rally Dakar mediante sus amenazas.