Elisabeth Fritzl y sus hijos agradecen el apoyo de la opinión pública con un tierno cartel en el que comparten su alegría por haber sido liberados.
La familia de Josef Frizl, el 'carcelero', ha querido compartir la alegría de ser libres y agradecer a la opinión pública "su compasión y simpatía". Para ello, han dibujado ellos mismos un mural con mensajes de esperanza adornado con la silueta de sus manos, un arco iris, flores y corazones. Lo han colgado en la plaza de Amstetten para que lo pueda ver todo el mundo.
Elisabeth, hija del depravado austriaco, ha sufrido agresiones sexuales desde los 11 años. Ahora tiene 42, de los que ha pasado casi la mitad encerrada en un zulo. En su recien adquirida libertad ha expresado el deseo por vivir en paz con sus hijos. Uno de ellos ha confesado que ama "el sol, el aire fresco y la naturaleza", y es que en sus 18 años de vida jamás había sentido el viento en el rostro.
Dibujar un cartel de agradecimiento fue idea de la familia, que se recupera poco a poco en una unidad psiquiátrica. En un futuro no especificado hará una aparición en público, aunque "la vuelta a la realidad no puede efectuarse más que progresivamente y con muchas precauciones", aconsejan los médicos.