Roberto García-Calvo y Montiel, magistrado del Tribunal Constitucional desde octubre de 2001, ha muerto a los 65 años.
AGENCIAS
García-Calvo fue uno de los magistrados que expresó su oposición a la aprobación del Estatuto de Cataluña y el pasado mes de marzo, junto con el también magistrado del TC Jorge Rodríguez-Zapatero, fue apartado del recurso del PP contra la Ley Orgánica de este órgano (LOTC) por una recusación presentada por el Gobierno.
Licenciado en Derecho, fue número uno de la XVII promoción de la Escuela Judicial y en julio de 1968 ingresó en la carrera fiscal; tres años más tarde fue designado presidente del Tribunal Provincial de Amparo de Almería, donde hasta ese momento era teniente fiscal de la Audiencia Provincial.
El 10 de abril de 1976 fue nombrado gobernador civil de Almería, cargo en el que permaneció hasta que a mediados de 1977 presentó su dimisión para reincorporarse a la carrera judicial como magistrado de Trabajo en Guadalajara, desde donde, en 1979, se trasladó a Madrid. En 1986 fue nombrado magistrado del Tribunal Central de Trabajo.
El 7 de marzo de 1989 fue elegido vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), cargo que ocupó hasta 1990. Allí formó parte de las comisiones de Estudios, Informes y Disciplinaria.
En julio de 2001 fue propuesto por el Partido Popular como candidato a una de las cuatro vacantes de magistrado del Tribunal Constitucional, plaza que ocupó el 30 de octubre junto a Gay Montalvo, Javier Delgado Barrio y Elisa Pérez Vera, cargos de los que tomaron posesión el 12 de noviembre de ese mismo año.
Uno de los episodios más polémicos de su etapa en el TC fue la recusación que contra él presentó, en octubre de 2006, la Generalitat de Cataluña, por "falta de imparcialidad" en relación con los recursos presentados contra el Estatuto de Cataluña, por el Partido Popular.
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