El escape se produjo en la Central Nuclear de Ascó I (Tarragona) en noviembre. 579 ya han sido analizados y no están contaminados.
Hasta 800 personas están siendo examinadas por contaminación tras una fuga de material radiactivo en la central nuclear de Ascó I el pasado noviembre, según el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).
El organismo dijo que hasta ahora había analizado a 579 personas de las entre 700 y 800 que pasaron por la central tarraconense desde la fuga y que hasta ahora ninguna se había contaminado.
El CSN informó de que estaba considerando sanciones contra los operadores de la planta por no dar información suficiente sobre la filtración, que se ha considerado más grave de lo dicho en un principio.
El organismo no supo hasta el 4 de abril de la fuga, que se produjo durante el llenado del tanque de 1.000 megawatios de la planta propiedad de Endesa.
La fuga fue dada a conocer en primer lugar por el grupo ecologista Greenpeace el 5 de abril y confirmada poco después por el CSN, que envió inspectores al lugar.
Manuel Rodríguez, responsable de protección radiológica, dijo que quienes pasaron por la planta estaban siendo examinados como medida de precaución. "De la misma forma, estamos tomando medidas fuera de la planta", añadió.
En una nota previa, el CSN dijo que sus inspectores hallaron material radiactivo como el cobalto-60, sustancia que se produce cuando materiales como el acero absorben la radiactividad de los reactores, según la agencia de protección ambiental estadounidense. Tiene usos médicos como la radioterapia pero puede ser peligroso ya que emite rayos gamma, que pueden causar cáncer con la exposición prolongada.