Los blindados españoles en Kosovo son el único seguro de vida de los ciudadanos serbios en el norte del paÃs. Allà intentan pasar página y reconstruir su identidad de entre los edificios en ruinas con la ayuda de las tropas de OTAN, entre las que se encuentran cerca de 600 soldados españoles.
Las armas y los blindados son en el valle de Osojane la única garantía de que pueden vivir tranquilos, lejos de los conflictos que durante nueve años les han mantenido enfrentados con la población albanokosovar.
Éstos les destruyeron sus vivendas y su única forma de ganarse la vida, la industria. Ahora y con la ayuda de las tropas españolas destacadas allí vuelven a asentar los cimientos de lo que fue su pueblo. "Si no estuviesen las tropas realmente no sé cómo sería el ambiente. No se sentirían seguros ni tranquilos", apunta el Comandante Marcos de las Fuerzas Armadas Españolas destacadas en Kosovo.
De los 120.000 serbios que permanecen allí, 60.000 están establecidos en pueblos como éste, que las tropas patrullan constantemente. Las operaciones de las tropas de la OTAN, que cuentan con 16.000 efectivos, se han intensificado aún más con la reciente independencia de la provincia.