Tres guardias civiles y un ex inspector jefe de la Policía Nacional han ingresado en prisión tras prestar declaración en los juzgados de Martorell (Barcelona) por su presunta participación en el robo de 500 kilos de cocaína que viajaba escondida en un cargamento de gambas congeladas. El alijo, de más de mil kilos de droga, estaba en el punto de mira de la agencia antidroga norteamericana.
El caso se inició en noviembre de 2004, cuando llegó al puerto de Barcelona un contenedor cargado de gambas congeladas en el que se escondían 1.077 kilogramos de cocaína y que fue interceptado por los cuerpos de seguridad.
Un grupo de delincuentes dedicado al tráfico de droga asaltó con aparente facilidad el contenedor, precintado por la Guardia Civil, y robó unos 500 kilogramos de la sustancia incautada previamente, lo que levantó sospechas de que podría haber agentes policiales en la trama.
No obstante, no fue hasta principios de febrero que la investigación dio un giro a raíz de la declaración de uno de los acusados del robo, lo que permitió a la Fiscalía Anticorrupción presentar un informe ante el juzgado para apremiarle a adoptar medidas sobre los agentes supuestamente involucrados.
Dichos agentes han seguido trabajando en sus destinos ya que, pese a tener un expediente abierto, no se ha tomado ninguna medida sancionadora a la espera de la resolución judicial, han informado a Efe fuentes de la Guardia Civil.
El robo de los 500 kilos de droga fue descubierto en julio de 2006 y procedía de un contenedor de 1.077 kilos de cocaína que estaba bajo vigilancia policial en el Puerto de Barcelona a petición del departamento de narcóticos de Estados Unidos.