Este lunes se conmemora el veinte aniversario del Día Mundial del SIDA, una enfermedad que causa la muerte de 8.000 personas cada veinticuatro horas.
01/12/08
JOSÉ M. SÁNCHEZ
Era llamado el "cáncer rosa" o "cáncer gay". Fue un perfecto desconocido durante algunos años. Fue a raíz de la muerte del actor Rock Hudson cuando el mundo se sobrecogió ante una enfermedad de la que, pese a los avances, no existe remedio alguno.
Con motivo del aniversario del Día Mundial del SIDA, diversas organizaciones celebran actividades de concienciación sobre una un malicioso virus que provoca más de 8.000 muertes al día.
El 30% todavía no lo sabe
La prevención es, de momento, su única cura real. Pese a que la situación en España ha mejorado considerablemente en los últimos años, entre 150.000 y 180.000 personas conviven con el VIH en nuestro país. El dato menos alentador es que el 30% de los enfermos todavía no lo sabe. Aunque existe una mayor concienciación social, los portadores del virus siguen sufriendo su particular estigma y viven arrinconados en la sociedad. Por ello, el mensaje que pretenden dar a conocer es que son personas normales y que necesitan ayuda.
El desafío ahora es incorporar los avances médicos en los países donde la enfermedad es crónica. De hecho, el virus reside en más de 30 millones de personas de todo el mundo, de las que el 65% se encuentra en el África subsahariana. La batalla es reducir los contagios como sea. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la realización universal de pruebas de detención, junto a tratamientos antirretrovirales inmediatos, reduciría los nuevos casos en casi un 95%.
Aumento en población inmigrante
En España, el Ministerio de Sanidad ha presentado una campaña para promover el uso del preservativo y la realización de la prueba del VIH si se han tenido relaciones sexuales no seguras. La campaña tiene por lema Actúa. Detén el sida. Unidos podemos. Y es que en España se registraron 1.345 nuevos casos de sida, de los cuales el 19,3% corresponde a población inmigrantes. Las cifras son preocupantes, ya que hace tan solo una década representaba el 3%. Y lo peor es que las autoridades sanitarias prevén que este porcentaje siga creciendo en los próximos años.