Azotó con intensas lluvias y vientos la zona fronteriza entre Estados Unidos y México, donde dejó un muerto antes de debilitarse al tocar tierra y convertirse en tormenta tropical.
Los gobiernos mexicano y estadounidense mantenían la alerta máxima y conminaron a la población en el estado norteamericano de Texas y en el mexicano Tamaulipas a tomar precauciones y, en algunos sitios, a refugiarse en albergues, ya que se esperan más lluvias e incluso inundaciones.
La noche del miércoles, Dolly se ubicaba a 90 kilómetros al noroeste de Brownsville, Texas, frente a Matamoros, México, dijo el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (CNH).
La tormenta se desplazaba hacia el oeste a 11 kilómetros por hora y podría degradarse a depresión tropical el jueves.
Si bien no hubo noticias de fallecidos en la región donde golpeó como huracán, en Puerto Progreso, en la península mexicana de Yucatán, las autoridades hallaron el cuerpo de un pescador que había desaparecido tras el paso de Dolly como tormenta tropical el fin de semana.
Dolly tocó tierra como huracán categoría 2, pero poco después se degradó a huracán categoría 1 en la escala Saffir-Simpson, en donde el 5 es la mayor.
Cortes de electricidad
En la ciudad de Matamoros, en Tamaulipas y a unos 40 kilómetros de la costa, la luz estaba cortada en gran parte de la localidad para prevenir accidentes y los hogares aparecían desiertos, con casas y negocios tapiados mientras la fuerza del huracán derribaba palmeras y carteles.
Antonio Martínez, secretario de gobierno de Tamaulipas, dijo que unas 6.800 personas habían sido desalojadas de sus casas en la costa del estado y llevadas hacia zonas seguras.
La gubernamental Comisión Federal de Electricidad (CFE) dijo que 120.000 usuarios no tenían luz por los cortes a la electricidad. Soldados y policías patrullaban las calles en convoy para prevenir actos de pillaje.
Publicidad
Publicidad
Publicidad