Un atentado en el interior de una comisaría de policía en Kandahar, uno contra un fiscal en Nimroz y otro contra un convoy del ejército italiano en Herat han provocado cinco muertos y más de 30 heridos.
AGENCIAS
Un terrorista suicida se inmoló en las oficinas de un fiscal provincial afgano matando a éste, su hijo y a un empleado. El suceso tuvo lugar en Nimroz (suroeste), vecina a la provincia de Helmand, uno de los principales bastiones de los talibán.
"El suicida consiguió entrar en el recinto en la ciudad de Nimroz y se detonó matando al fiscal y otras dos personas", explicó el gobernador provincial, Ghulam Dastagir Azaad.
Además, dos terroristas suicidas detonaron sus bombas en el interior de la comisaría central de la ciudad de Kandahar, en el sur de Afganistán. Las explosiones causaron dos muertos, además de los dos suicidas, y 29 heridos, según informó la Policía.
Esta masacre en la comisaría ocurría apenas unas horas después de que otro suicida fracasara en su intento de atacar un convoy de tropas italianas de la OTAN en Herat. La única víctima del atentado fue el propio suicida.
Por último, también se ha sabido que los talibán han secuestrado a cuatro empleados de una empresa de seguridad en la provincia de Maidan Wardak. Los contratistas fueron capturados en la principal autopista que comunica Kabul con el suroeste del país.