La vicepresidenta primera del Gobierno se ha mostrado "horrorizada" al enterarse de que había posado en una fotografía con el capataz nigerino de una empresa valenciana radicada en Níger, polígamo que iba acompañado por sus tres esposas e hijos.
Los hechos se produjeron al finalizar la visita esta mañana a la empresa Tigermuts, la mayor importadora de chufas de España y de la que es propietario el valenciano Ramón Carrión.
Al finalizar la visita, el empresario valenciano le pidió a la vicepresidenta que se hiciera una fotografía con su socio y sus mujeres, con las que tenía 18 hijos. Al terminar, De la Vega se mostró "horrorizada y sorprendida" porque, aseguraron fuentes oficiales, ignoraba que se tratase de un polígamo.
Previamente al incidente, durante la visita a las instalaciones de la empresa, explicó a la vicepresidenta y a la delegación española que la acompaña cómo se recolecta, se procesa y se selecciona manualmente la chufa que llega desde diferentes lugares de cultivo en Níger, Burkina y Mali para ser preparadas para su exportación, con fines cosméticos y alimenticios.
En esta empresa trabajan 200 mujeres nigerinas, a las que hay que añadir otras 2.800 que cultivan la chufa en diferentes puntos del país. El sueldo es de 1,5 euros por cada saco de 80 kilos que hacen, un salario que, según explicó el citado empresario "es bueno" para lo que se gana en ese país, un extremo que también corroboró Marianne Carbá.
Esta mujer, viuda, profesora y empresaria que heredó las tierras de su marido y que trabaja con Carrión desde hace dos años, explicó a los periodistas que con ese sueldo tienen dinero suficiente para mantener a sus hijos y para su vida cotidiana. Muchas trabajadoras llevan a sus niños a la empresa, donde un profesor les da clases de francés y nociones básicas de matemáticas, entre otras cosas.
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