Cuatro personas murieron en Filipinas como consecuencia de los desprendimientos de tierra ocasionados por el tifón 'Nuri' que azota el país con copiosas lluvias y vientos de hasta 170 km/h.

AGENCIAS
Los fallecidos, al menos cuatro personas, eran tres niños y una anciana. Los tres menores quedaron sepultados tras el derrumbamiento de su casa en la provincia de Benguet, mientras que la anciana falleció a consecuencia de un corrimiento de tierra en un área cercana.
El jefe de los servicios meteorológicos filipinos (PAGASA), Nathaniel Cruz, informó de que el ciclón había provocado vientos de hasta 170 kilómetros por hora y que permanecerá en Filipinas hasta mañana por la mañana, tomando rumbo hacia Taiwán.
Trabajadores del aeropuerto de Manila indicaron además que al menos cinco vuelos procedentes del norte del país habían sido cancelados y que el tráfico aéreo en la capital estaba prácticamente paralizado debido a las fuertes lluvias.
Las autoridades declararon la alerta en la región septentrional del país y se suspendieron las clases en las zonas donde se esperaba un impacto mayor del tifón, como Manila.
El Servicio Nacional de Meteorología indicó que "Nuri", bautizado por los filipinos "Karen", avanza en dirección oeste noroeste y se espera que las intensas lluvias y los vientos huracanados empiecen a remitir a partir del jueves.
Los huracanes son corrientes en Filipinas durante la estación lluviosa, que transcurre por lo general entre junio y noviembre. Cerca de medio millar de personas murieron el pasado junio en el sureste de Filipinas en las inundaciones producidas por las intensas lluvias descargadas por el tifón "Fengshen".