Según han contado varios soldados norteamericanos que estuvieron en la guerra de Iraq, para ellos era habitual llevar en sus vehículos armas y herramientas para colocarlas junto a los cadáveres de iraquíes inocentes, asesinados 'por error'. El diario The Washigton Independent, afirma que esta 'treta' era conocida por los superiores del ejército.
La artimaña, de la que informa The Washigton Independent, no sólo era conocida por sus superiores, sino que incluso se fomentaba con guiños y codazos. Jason Washburn, un Marine que estuvo en Iraq entre 2003 y 2006 explicó que:
-En el caso de disparar accidentalmente a un civil, podíamos dejar un arma junto a su cuerpo para hacer parecer que se trataba de un insurgente. Me dijeron que si un iraquí llevaba una pala o le veía cavar en algun sitio, especialmente cerca de una carretera, también podíamos dispararle. Así que también llevábamos herramientas en los vehículos.
Al parecer cuando los ataques insurgentes contra las tropas de EEUU se intensificaron, los mandos rebajaron los criterios bajo los cuales los militares estaban autorizados a usar la fuerza. Al principio hubo un intento por abrir fuego sólo en casos extremos, pero poco a poco se fue abriendo la mano. Tanto, que llegó un momento en el que llevar herramientas de labranza como palas o azadas quedó prohibido para los iraquies y justificaba el disparar contra ellos.
Todo esto ha salido a relucir en la Winter Soldier investigation (Investigación de Soldados de invierno) una especie de proceso testimonial de lo que se considera una brutalidad sistemática en las ocupaciones de Iraq y Afganistan. La investigación está patrocinada por la organizacion de Veteranos de Iraq contra la guerra. En su web se pueden incluso ver los vídeos de algunos testimonios y seguir el proceso desde su blog.