Tras dominar las primeras series de entrenamientos del Gran Premio de Singapur, la estrella de la suerte volvió a dar la espalda a Fernando Alonso, que vio como su Renault se paraba en la segunda tanda clasificatoria.

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Era la mejor oportunidad de una temporada aciaga, pero la mala suerte se volvió a cebar con el piloto español, que no pudo acceder a la tercera ronda de la sesión de clasificación para, después de que su R-28 sufriese una avería en la bomba de la gasolina nada más comenzar la segunda fase.
El monoplaza de Alonso, que saldrá en la carrera del domingo desde la 15ª posición, comenzó a fallar nada más empezar la Q2 y se quedó detenido en la curva 18, donde tuvo que abandonar su coche para regresar a pie al garaje de su escudería.
A quien sí le rodaron bien las cosas fue al brasileño Felipe Massa (Ferrari), que logro su quinta pole de la temporada en la primera carrera nocturna de la historia de la Formula Uno, por delante de su máximo rival para el título, el británico Lewis Hamilton (McLaren Mercedes), que le aventaja en un punto.
Desde la segunda fila de la parrilla arrancarán el finlandés Kimi Raikkonen (Ferrari) y el polaco Robert Kubica (BMW Sauber).
“La carrera está perdida”
El asturiano mostraba su decepción con la oportunidad perdida después de los entrenamientos y afirmaba de manera tajante que "la carrera está perdida".
"Ha sido una pena porque sabía que, aunque no podía lograr la 'pole', sí podría estar entre los dos o tres primeros, seguro", reconocía un contrariado Alonso.
"La carrera está perdida porque aquí no se puede adelantar. Es salir por salir. Si ya pensaba que salir octavo o noveno era complicado, salir decimoquinto...", agregó el español.
Alonso aseveró que "los milagros no existen" y mandó un aviso para navegantes al señalar que "lo que hay que hacer es un mejor trabajo los sábados en circuitos como éste, en los que no se puede adelantar. Salir 15 es perder todo".
El español añadió que "nunca había ido tan bien el coche y es una pena que haya sido por un problema mecánico”, a la vez que afirmaba que “la estrategia ya no importa mucho, porque más que una estrategia hay que preparar un milagro”.
“Hemos perdido la mayor oportunidad hasta el momento que hemos tenido", concluyó el bicampeón del mundo.