Los otros hombres de negro están haciendo este año su particular agosto por la crisis en la economía española.
24/08/08
AGENCIAS
Si se necesitaba una mayor confirmación del estado agónico de la economía española, los indicios se pueden encontrar en la práctica de "El cobrador del frac".
Su negocio prospera y de qué manera. “A principios de año, ya empezamos a notar que la demanda iba en aumento", asegura Carlos Granda, del departamento internacional de la conocida compañía, cuyas oficinas están repletas de hombres con trajes negros – son todo hombres porque la compañía considera que las mujeres no se impondrían ante los deudores - y las paredes están adornadas con verdaderos trofeos de caza.
Con la economía española al borde de una recesión a medida que la burbuja inmobiliaria se desinfla, Granda espera disfrutar años de bonanza mientras salen a la luz las deudas contraídas por los consumidores y las compañías durante los años del boom.
La deuda de los hogares españoles está en un máximo histórico por encima de 120% del Producto Interior Bruto, como resultado del fácil acceso al crédito que imperó durante años.
No sólo familias
El sector corporativo, en particular el inmobiliario y de la construcción, también lucha para llegar a final de mes, a medida que el mercado inmobiliario se paraliza y el valor de las propiedades se tambalea cada vez más.
Con un desempleo de 10,4%, el más alto en la Unión Europea, y compañías bien conocidas como la firma inmobiliaria Martinsa Fadesa en concurso de acreedores, el tema de cómo conseguir que la gente pague lo que debe se ha vuelto más importante.
Los bancos generalmente cobran sus propias deudas, pero muchas compañías con facturas impagadas recurren a empresas como
El cobrador del frac, quien compra deuda con descuento antes de tratar de cobrarla. Tiene un éxito de aproximadamente un 70%.
Reclamando la atención
El sombrero de copa y el frac, el uniforme de la compañía, pone nerviosos a muchos deudores españoles. "Tenemos cobradores uniformados y cobradores que no son uniformados, todo depende un poco de la respuesta del moroso, pero si la necesidad lo requiere y para cobrar una deuda necesitamos del cobrador del frac lo hacemos, para que sea mas notoria todavía la morosidad", asegura Granda.
La compañía generalmente comienza con una llamada telefónica, o una demanda de pago por fax. Si eso no funciona, el enfoque se vuelve más agresivo, aunque Granda garantiza que sus hombres siempre permanecen dentro de los límites de la ley.
"Si tú eres el deudor, me encargo de hacer llegar la voz a todo tu entorno de que tú eres un deudor, seguramente eso te va a incomodar más que si te sigo por la calle".
Y realmente consiguen sacarnos los colores, porque en un caso espectacular, en la que se reclamaba una gran deuda de un banquete de boda, la compañía inclusive telefoneó a los invitados que asistieron a la fiesta para que paguen su parte de la cuenta. Los novios, avergonzados, enseguida pagaron, cuenta Granda.