Tres proyectos “kilométricos” compiten por convertirse en el rascacielos más grande del mundo. El más ambicioso es obra de dos arquitectos españoles.

JUAN CARLOS VÉLEZ
Visto el actual modelo de crecimiento poblacional a nivel mundial, se estima que para el año 2050, alcancemos la hoy inimaginable cifra de 12 mil millones de habitantes en nuestro planeta. Es por ello que ya se están investigando formas de concentrar a tal cantidad ingente de personas en nuevos núcleos urbanos y reformar los actuales ya que, dicho sea de paso, su capacidad de crecimiento es insuficiente a la luz de las previsiones de expansión de la humanidad.
¿Qué hacer entonces? La solución, según expertos en arquitectura, pasa por la construcción de gigantescos edificios que, en comunidad con la sabia naturaleza, sean capaces de albergar en su interior a millones de personas, ofreciéndoles un lugar donde vivir, donde trabajar, donde divertirse y disfrutar de la naturaleza, aunque todo ello esté por encima de los 500 metros de altura. Es lo que se conoce como ciudades verticales.
En estos momentos destacan tres proyectos por encima de los demás. Tres edificaciones de dimensiones titánicas que superarían el kilómetro de altura.
Torre Nakheel, Dubai
La ciudad que alberga ya el que será el rascacielos más grande del mundo, el Burj Dubai (con más de 800 metros de altura y ya en la fase media de su construcción), ha prometido embarcarse en un proyecto aún más ambicioso: la Torre Nakheel.
Se trata de una macroestructura de 200 plantas, cuya construcción duraría más de 10 años, que se edificaría entre dos de las islas artificiales también puestas en marcha por la constructora Nakheel. Incluiría, además, una bahía interna artificial y 40 torres adicionales, además de albergar en su interior todos los servicios imaginables para sus residentes, trabajadores y visitantes.
En los Emiratos Árabes, no hay lugar para la crisis en general, y del sector de la construcción en particular.
Madinat Al-Hareer (La ciudad de seda), Kuwait
Es un gigantesco proyecto arquitectónico en el que se pretende crear un centro financiero, turístico, residencial y comercial con capacidad para 700 mil habitantes. Su emblema es la Mubarak al Kabir Tower, un rascacielos de 1001 metros de altura repartidos en 250 plantas. Por el momento no hay fechas pero el gobierno kuwaití está entusiasmado con el proyecto, que cuenta con su total apoyo y aprobación.
Torre Biónica, Shangai
Es el ambicioso proyecto de un matrimonio de arquitectos españoles, Rosa Cervera y Javier Pioz. Un proyecto que quedó aparcado tras el atentado terrorista contra las Torres Gemelas de Nueva York que se ha reactivado tras dos exposiciones realizadas este año en China.
La máxima de este matrimonio es estudiar el comportamiento de la naturaleza y aplicarlo a las megaconstrucciones. Según Pioz, "las respuestas de la arquitectura biónica son sencillas: la naturaleza lo hizo antes y lo hizo mejor". En este caso en concreto, se trata de un enorme rascacielos de 1.228 metros de altura con nada menos que 300 pisos (para hacernos una idea, cuatro veces la Torre Eiffel).
El coste de su construcción alcanzaría los 10.500 millones de euros (sufragados en su mayor parte por cadenas hoteleras), para dos millones de metros cuadrados. Según Javier Pioz, pese a lo abultado del coste, resulta rentable ya que el volumen de negocio que podría generar es muy elevado. Además, permitiría ahorrar tiempo y dinero a sus habitantes. Afirma que “un europeo medio "gasta" tres años de su vida en aparcar y en ir al trabajo cada día, tanta energía como la que gasta su casa”.
La Torre Biónica es un Proyecto autoría de los arquitectos Eloy Celaya, Mª Rosa Cervera y Javier Gómez Pioz. Este hecho a sido confirmado por Auto del Tribunal Supremo de fecha 23/09/2008. Pueden consultar más información en www.torrebionica.com