Sueño era y en sueño parece que se quedará, porque la “macrourbanización” que el Pocero quería crear de la nada en Seseña no termina de despegar.
Visitar Seseña es como viajar en el tiempo a un western. Hay edificios, casas, calles, parques… pero todo está completamente vacío. Y no es de extrañar porque la macrociudad que proyectó en su momento Francisco Hernando, El Pocero, tiene apenas vecinos.
Hace siete meses que se hizo entrega de las primeras llaves, pero por el momento es más una urbanización fantasma que un barrio animado por sus habitantes. No hay comercios y para comprar una simple barra de pan hay que desplazarse a Seseña o a una gasolinera.
Allí el Pocero ha vendido 2.000 de los 5.000 pisos construidos, pero casi todos los clientes lo hicieron para también para hacer negocio. “Lo que intentan es quitárselo de encima. Uno baja y el otro también, por eso es una de las razones por las que ha bajado tanto el precio de la vivienda allí”, explica Mari Paz Pozoblanco, de la Inmobiliaria Orion 2005.
Los optimistas aseguran que no tardará mucho en coge vida zona, pero está claro que las 60.000 viviendas que allí se iban a construir se han topado con una gran burbuja.
Lo siento por los inocentes que han pagado por pecadores, pero la verdad es que me alegro mucho de que sucedan cosas así. NO se puede ir de especulador por la vida, este es el paradigma perfecto de la burbuja inmobiliaria. Me encanta.
Y la economía se resiente por todos estos especuladores, pero es que lo que no es normal es el precio de la vivienda en nuestro país. Algo tiene que cambiar, y nuestra economía no puede sustentarse únicamente en el ladrillo. A espabilar toca!
Especulad, especulad.... Asco de gente, ojalá terminen comiéndose los pisos.
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