El temor a ser víctima de un robo provoca que sean pocos los ciclistas que dedicen utilizar este vehículo como medio de transporte habitual.
laSexta|Noticias
Y es que la bicicleta se está convirtiendo en el vehículo idóneo para circular por la ciudad. Es más ecológico, cómodo y saludable que el coche pero la posibilidad de ser víctima de un robo es un fenómeno que "disuade a muchos ciclistas potenciales".
Uno de cada cinco conductores ha sido víctima de algún robo. Así que se hace casi obligatorio atarla y protegerla de alguna manera. Los hay de todas clases: cadenas, llaves, fijos o cables.
Chorro de tinta
Sin embargo, no hay candado infalible pero ya se ven algunos que pretenden reducir el riesgo de quedarse sin bicicleta casi por completo. Al menos, deja el rastro para atrapar al culpable. El dispositivo antirrobo en cuestión permite que, al romper el material mediante unas tenazas, se expanda una tinta especial que contiene en su interior. De esta forma, el halo de color que queda advierte de la presencia de un ladrón.
Lo curioso de este invento, que todavía no está a la venta, es que esta tinta es invisible, por lo que se puede descubrir al amigo de lo ajeno gracias a unos rayos ultravioleta. Este "candado-pintor" es una invención de un artista inglés de 24 años. Por otro lado, en el mercado existen diversos tipos de antirrobo para vehículos de dos ruedas.
Demasiado vulnerables
Algunos de ellos consisten en atar la rueda al cuadro o chasis mediante una pinza. Los antirrobo tipo cable son "demasiado vulnerables". Los expertos recomiendan el uso de dispositivo de cierre en forma de horquilla, que aportan una alta protección.
Publicidad
El mejor humor en la sobremesa con Patricia Conde y Ángel Martín
De lunes a viernes, 15:25h
Publicidad
Publicidad