Las elecciones presidenciales de Chipre se desarrollan en torno al debate suscitado por la situación de la República Turca del norte de la isla. La eliminación, en la primera fase de los comicios, del actual presidente, Tassos Papadopoulos, contrario a la reunificación de la isla, deja en manos de los opositores Ioannis Kasoulides y Demetris Cristofias el futuro de Chipre.
24/02/08
Los chipriotas acuden a las urnas en medio de un intenso debate sobre la cuestión territorial. La isla posee un sistema político complejo. Dos terceras partes están ocupadas por la República de Chipre, miembro de pleno derecho de la UE, y Estado reconocido internacionalmente como soberano de la totalidad de la isla. No obstante, el tercio norte abarca la República Turca del Norte de Chipre, existente desde 1974 y reconocida por el Gobierno de Turquía y por los 57 estados que conforman la Organización de la Conferencia Islámica. Ambas regiones coexisten a ambos lados de una línea de alto el fuego auspiciada por Naciones Unidas y que ha dividido la pequeña isla durante los últimos 35 años.
El actual presidente, Tassos Papadopoulos, es uno de los más firmes opositores a la reunificación. Su derrota en la primera ronda ha sido la gran sorpresa electoral de Chipre. Sin embargo, según un informe de la agencia privada de inteligencia Stratfor, la eliminación de Papadopoulos se produjo por un estrecho margen de 9.000, "lo que significa que hay una porción significativa de (greco)chipriotas que aprueba la plataforma de antiunificación propuesta por el todavía presidente".
La derrota de Papadopoulos, deja el camino abierto al cambio en Chipre con los candidatos Ioannis Kasoulides y Demetris Cristofias.
No obstante, algunos analistas nacionales e internacionales, apuntan a lo que desde hace meses es evidente: la llegada al poder de un nuevo presidente no significaría una resolución automática de esta cuestión.
“Un Chipre libre”
Kasoulides defiende la visión de un "Chipre libre, un estado europeo moderno, marcado por el crecimiento económico, la cohesión y la justicia sociales”. Además, señaló que la reunificación se debe llevar a cabo a través de una solución que “satisfaga a todos”.
Por otro lado, su opinión sobre Turquía es clara: "puede entrar en Europa como socio, pero nunca como invasor". Kasoulides amenazó al Gobierno de Ankara afirmando que "si la postura de Turquía no cambia para el año próximo, si no muestra verdaderas señales de cooperación, no dudaremos en vetar su camino a Europa".
Por otro lado, el candidato aprovechó para distinguir su postura de la de Cristofias, al afirmar que "mi visión se dirige al futuro, mientras la suya remite a un mundo que ya ha colapsado".
“Una federación bizonal y bicomunal para Chipre”
Por su parte Cristofias, que además de su partido AKEL cuenta con el apoyo del partido de Demócratas Unidos EDI, desea la reconciliación de todos los grupos en conflicto para "cimentar el camino de cara a un acuerdo justo sobre la cuestión de Chipre", una solución que "el pueblo mismo debe aprobar en un referéndum".
Su objetivo principal sigue siendo "la resolución viable y funcional del problema de Chipre", basando en los dictámenes de la ONU, acuerdos de alto nivel internacionales y la ley Europea. Por ello llamó a hallar una solución que "libere a nuestra tierra de la división, ocupación y asentamientos promovidos por las fuerzas extranjeras".
Dicha solución, según Cristofias, consistiría en la creación de una "federación bizonal y bicomunal que incluya una forma de igualdad política, como estipula la resolución de Naciones Unidas".
"Este domingo nos encontramos entre dos políticas radicalmente distintas en lo que se refiere al problema de Chipre y su Gobierno interno", declaró el candidato, que también concluyó su mitin señalando las diferencias con la candidatura de Kasoulidas, al calificarse como un futuro presidente capaz de "estar cerca del pueblo y que se preocupará por sus problemas, que conoce sus problemas y que puede aportar soluciones".