Vamos a intentar hacer un ejercicio de memoria en las hemerotecas. El Chiki-Chiki no es, ni de lejos, lo más friki que ha pisado el escenario eurovisivo. Media España está avergonzada por lo que será y no se han dado cuenta de lo que puede ser.
Si volvemos la vista atrás, podemos comprobar como no es tan descabellado pensar en una victoria del Chikilicuatre. La canción tiene ritmo, es pegadiza y rebosa esa simpatía que tanto caracteriza a los españoles.
El precedente más reciente fue el subcampeón del pasado año, Verka. El ucraniano consiguió la segunda posición mezclando un estrafalario traje plateado-espacial con un descolocador baile. Danzing fue la sensación. Un punto a favor del Chikilicuatre.
Como él, Alf Poier consiguió con su "Weil der Mensch Zählt" un tercer puesto para Suiza en uno de los certámenes más competidos en 2003. El austriaco hizo reir a todo el mundo y a pesar de estar sólo acompañado por muñecos de papel en el escenario, centró toda la atención. Ese año España llevó a Beth, que acabó en un discreto 8º puesto con "Dime". Otro punto a favor.
Los que si que rompieron con todos los formatos fueron los Lordi. Sin duda los heavies más feos y terroríficos que pisaron y pisarán el escenario de Eurovisión, barrieron. Los finlandeses llegaron, actuaron y rompieron con años de vencedores prototípicos. "Hard rock Hallelujah" ha quedado como la mayor "salida de tono" del mundo eurovisivo. Tres puntos para el Chiki-Chiki
Aunque para frikis, con un poco menos de chaché, también estuvieron los Teapacks. No lograron nada con una mezcla de estilos que volvió loco, literalmente, a los espectadores. Quedó en la posición número 30... mejor no fijarnos en estos.
Esto no es algo nuevo
Los setenteros Nicole & Hugo no se quedaban atrás. Trajes morados "marcatodo", una canción con las frases hechas de todos los idiomas y un excesivo campaneo en sus mangas y perneras.
En los 80 Luxemburgo presentó su mezcla de pingüinos y rubias con chandal de tactel (en clara dedicatoria a la serie V). Sophie y Magaly no tenían desperdicio... ni vergüenza. La letra de la canción es otra cosa, aunque con esas pintas no creo que nadie se parara a escucharla.