El presidente venezolano ha anunciado que nacionalizará el Banco de Venezuela, propiedad del Grupo Santander. Emilio Botín ha confirmado la negociación.
AGENCIAS
Donde Chávez dice nacionalización, el Gobierno español y el Banco Santander hablan de negociación. La entidad que preside Emilio Botín ha confirmado que ultima un acuerdo para vender al estado venezolano su filial en este país.
El banco del Santander en Venezuela es la tercera entidad bancaria del país caribeño y está valorado entre 1.200 y 1.900 millones de dólares.
El Santander ha reconocido en un comunicado que tenía previsto vender el banco a un inversor privado venezolano (supuestamente el Banco Occidental de Descuento, de Víctor Vargas, suegro de Luis Alfonso de Borbón) para lo que se alcanzaron "determinados compromisos" sin llegar a acordar la compraventa.
Fue entonces cuando el banco español conoció el interés del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de nacionalizarlo. Chávez ha corroborado esa versión.
Según el presidente venezolano obtuvo información de que el Banco de Venezuela iba a ser vendido a un banquero venezolano, pero le negó el permiso para realizar la compra: "Ahora el Gobierno quiere comprar el banco, quiere recuperarlo, porque es el Banco de Venezuela".
El Banco de Venezuela es una de las entidades con mayor volumen de negocio del sistema financiero del país, en el que el Grupo Santander lleva invertidos cerca de 700 millones de dólares.
"Ellos querían vender el banco a un banquero venezolano, el cual pidió permiso y autorización, porque así está en las leyes, y yo como Jefe del Estado digo 'no'", manifestó Chávez.
"Ahora véndamelo, al Gobierno, al Estado [venezolano]... Entonces ahora los dueños dicen no, no queremos vender... Y yo digo, no, yo se lo compro, dígame cuánto vale que se lo pagamos", añadió Chávez.
"Vamos a recuperar el Banco de Venezuela para ponerlo al servicio de los venezolanos, de toda la economía venezolana. Nos hace mucha falta un banco de esa magnitud", señaló, tras ‘invitar’ a los propietarios a "negociar".
"Estaban desesperados por vender el banco, incluso tratando de presionarme (...). Yo no acepto presiones", comentó asimismo el presidente venezolano.
Chávez reconoció que sabe que "desde este mismo momento va a empezar la guerra mediática" contra él. "No faltarán los titulares de la prensa en España que digan que si Chávez atenta contra España para tratar de dañar las relaciones, que hemos enderezado otra vez con mi visita, aceptando la invitación del Rey don Juan Carlos y del presidente español”.
Publicidad
Publicidad
Publicidad