Holanda pondrá en marcha en los próximos días una web de citas para que los presos puedan encontrar el amor fuera de los muros de la prisión.
Los convictos en Holanda vuelven a enamorarse. Dentro de poco se pondrá en marcha una página de contactos a través de la cual los presos podrán conocer mujeres en el exterior y chatear citas con ellas.
Esta es la última moda en terapias presidiarias y parece que, aunque aún no se ha estrenado, tendrá muchos seguidores, porque el rumor se ha extendido por todas las celdas.
Las autoridades aseguran que cuando un preso tiene una relación estable, la pareja le ayuda a mantener una actitud positiva y a mantenerse en el buen camino, además de tener menos probabilidades de reincidir en un futuro.
Con esta nueva página, los convictos deberán introducir sus datos e intereses en una base de datos, pero no están obligados a detallar los delitos cometidos. La ventaja que sus promotores destacan sobre cualquier otra página de contactos por la red es que en ésta se sabe perfectamente quién está al otro lado. “Quien entre en la página sabe que son convictos. No es como en otros sitios de internet, donde la gente no sabe a quién se enfrenta”, explica Nico Epskamp, miembro de la empresa emprendedora, Bonjo.
El equipo de esta compañía será la que medie entre el preso y la persona que esté en el exterior y quien concierte las citas, ya que los presos tienen limitado el acceso a internet. Los 15.500 presos que actualmente están en las cárceles de Holanda están muy ilusionados ante esta nueva experiencia.