La cifra oficial de muertos tras el ciclón Nargis, que asoló el delta del Irrawaddy en Myanmar, se ha elevado de 43.328 a 77.738 personas.

AGENCIAS
El balance oficial de muertos por el paso del ciclón 'Nargis' a principios de mayo por Birmania se elevó hoy a 77.738, según los datos difundidos por la televisión estatal, aunque expertos independientes dicen que es probable que la verdadera cantidad de víctimas sea muy superior.
Las autoridades británicas han dicho que el total de muertos y desaparecidos podría superar las 200.000 personas.
Torrenciales precipitaciones tropicales cayeron el viernes sobre la zona del delta del río Irrawaddy, empeorando la miseria de unos 2,5 millones de supervivientes desamparados tras el paso del Nargis y afectando los esfuerzos de ayuda del Gobierno. Pese a la última tormenta, que posiblemente convertirá en lodo los caminos ya dañados en una región cubierta por pantanos, los generales en el poder en la antigua Birmania insistieron en que sus operaciones de ayuda funcionan sin contratiempos.
Sin embargo, el viernes emitieron un decreto en periódicos estatales que dice que se tomarán acciones legales contra cualquiera que se halle acumulando o vendiendo suministros de emergencia, en medio de rumores de que hay unidades militares locales que expropian camiones de comida, agua y ropa. Si los suministros de ayuda no llegan a los afectados en cantidades mayores, los gobiernos extranjeros y grupos de ayuda dicen que existe una amenaza real de enfermedades y hambruna.
La junta militar es el gran estorbo
El principal responsable de ayuda de la Unión Europea se reunió el jueves con ministros en Yangón, la antigua Rangún, y les instó a aceptar a los trabajadores de ayuda internacionales y a equipamientos esenciales para evitar que siga creciendo la cifra de muertos, que según la Cruz Roja podría llegar hasta 128.000. El viaje, como muchos otros previos, no dio resultados.
"Las relaciones entre Myanmar y la comunidad internacional son difíciles", dijo Louis Michel . "Pero ese no es el problema. No es el momento de las discusiones políticas. Es tiempo de entregar ayuda y salvar vidas".
Anteriormente, el Gobierno militar que ya lleva 46 años de régimen castrense en Myanmar, indicó que no cedería en su posición de limitar el acceso de extranjeros al delta, temeroso de que eso pueda afectar su control sobre el poder. Poniendo de manifiesto dónde tiene concentrada su atención, la junta anunció un resultado abrumadoramente favorable a la Constitución apoyada por el Ejército en el referéndum que se realizó el sábado pasado, pese a los llamamientos a que fuese pospuesto como consecuencia del desastre.