El primer ministro tailandés ha decretado el estado de emergencia en Bangkok como consecuencia de las protestas. Pero sus opositores han decidido continuar con su lucha.
AGENCIAS
El primer ministro tailandés, Samak Sundaravej ha declarado el estado de emergencia en Bangkok como consecuencia de las protestas de la Alianza Popular para la Democracia que, según Sundaravej, afectan a la paz y la seguridad.
El mandatario decidió para ello ampliar el Decreto de Emergencia de las Administraciones Públicas en Situaciones de Emergencia. El anuncio realizado por el mandatario no incluye una de las posibles medidas que prohibiría a la gente salir de sus casas, por lo que la población podrá acudir a sus trabajos con normalidad.
Aun así, el estado de emergencia si prohíbe las reuniones de más de cinco personas y permite a las autoridades de emergencia desalojar a cualquier persona de cualquier sitio o prohibirles la entrada. También permite que las fuerzas de seguridad detengan a los sospechosos durante siete días y prohibirá la entrada ilegal de personas en las oficinas gubernamentales.
Apoyos y reticencias
Los manifestantes progubernamentales se dispersaron poco después del anuncio, pero los líderes de la opositora Alianza Popular por la Democracia aseguraron que continuarán con su protesta en la Casa de Gobernación, que tomaron la semana pasada. El parlamentario del Partido Demócrata, Sathit Wongnongtoey, afirmó que el estado de emergencia permitirá al primer ministro tener un control absoluto.
El comandante supremo Gen Boonsrang Niampradit manifestó que la población debe mantener la calma y que el Gobierno debe tomar únicamente las acciones estrictamente necesarias.