La policía disuelve un campamento de verano a 20 kilómetros de Rostock donde los niños aprendían canciones del Tercer Reich y estudiaban libros racistas.
El campamento de verano de Sprenz, un pueblecito alemán de la comarca de Güstrow, parece un sitio idílico para pasar el verano. Está rodeado de montañas y lo atraviesa un riachuelo donde refrigerar los pies después de las caminatas. Hay 14 tiendas, a un paso de una granja.
Lo malo es que lo organiza la Juventud Alemana Patriótica (HDJ), una organización neonazi que aprovecha las vacaciones para instruir a los niños en la ideología del tercer Reich, informa el diario Die Welt.
A base de paseos con antorchas a media noche, marchas militares en fila india y pruebas deportivas espolean su disciplina y elevan su espíritu patriótico con la esperanza de transformarlos en la nueva hornada de alemanes nazis listos para engrosar las filas del neonazi NPD, el Partido Nacional Demócrata que Gerad Schröder no consiguió ilegalizar en el 2003 pero que el actual gobierno mantiene a raya sin financiación.
Hace una semana la policía rescató a los 39 niños de 8 a 14 años de ese campamento de los horrores. "Allí se cumplían prácticas y rituales de la época nacionalsocialista", según la policía.
Habían pasado una semana cantando canciones nazis, rodeados de cruces gamadas y estudiando libros racistas con ayuda de una docena de monitores a sólo 20 kilómetros de Rostock, una ciudad del este donde se refugian muchos extremistas de derechas.
El campamento de Sprenz no es el único. La HDJ organiza campamentos cada año por todo el país. La policía se limita a disolverlos porque es una organización legal. Pero en cuanto comete alguna acción ilegal como el enaltecimiento del nazismo les detienen: las cruces gamadas y otras parafernarias del régimen de Adolf Hitler, como su libro Mi Lucha están terminantemente prohibidos.
De momento, las pruebas de actividades ilegales de enaltecimiento de la violencia y la incitación al odio racista sólo han llevado, en 2007, a la prohibición de los uniformes de la organización. Pero ellos siguen poniéndoselos como si tal cosa. "Les prohiben llevar uniforme y se los ponen, les prohiben las marchas militares y las siguen haciendo", se quejó al programa televisivo Panorama el jurista Günter Frankenberg tras el escándalo de Sprenz.
Varios reportajes periodísticos y algunas peticiones parlamentarias provocaron hace algunos meses un renqueante debate sobre la prohibición total de la HDJ. Ahora la disolución policial del campamento de Güstrow han devuelto a la HDJ la atención veraniega.
"No podemos ejercer una falsa tolerancia ante estos hechos" ha dicho Niels Annnen, experto en política interior del SPD.
viva el nacionalsocialismo, devemos enseñar a todos los que nos rodean nuestros ideales.somos mas de lo que ellos qreen y aunque aun seamos minoria somos bastantes porque mas vale 1000 hombres preparados que 10000 sin preparar.
En china comunis millones de niños reciben un adoctrinamiento totalitario contrario a los valoresde occidente libre y cristiano, pero nadie dice nada. Por 39 niños todo un alboroto. Falsos!, cuando los millones de comunistas inicien una guerra contra occidente, a quienes van pedir que luchen contra ellos, a la estupida juventud que se droga y se emboracha mirando mtv. Los capitalistas usureros, incluidos los judios y muchos maricas, van a salir a gritar por la derecha, pero estos no estaran para defender la porqueria de sociedad que han creado para favorecer sus sucios intereses.
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