El presidente estadounidense se ha convertido en el primer mandatario estadounidense en más de medio siglo que aprueba la ejecución de un soldado raso del Ejército.
Hasta el momento, no se ha fijado la fecha de ejecución de Ronald Gray, declarado culpable de los asesinatos y violaciones cuando se encontraba en las instalaciones del Ejército en Fort Bragg (Carolina del Norte). Esta es la primera vez en más de medio siglo que un presidente de Estados Unidos ratifica la condena a muerte de un miembro de las Fuerzas Armadas.
"Aunque aprobar una sentencia de muerte contra un miembro de nuestros servicios armados es una decisión grave y difícil para un Comandante en Jefe, el presidente cree que los hechos en este caso no dejan dudas de que la sentencia se justifica", dijo Dana Perino, portavoz de la Casa Blanca.
En tribunales civiles de Carolina del Norte, Gray se declaró culpable de dos asesinatos y cinco violaciones y fue condenado a tres y cinco cadenas perpetuas.
Posteriormente, en una corte marcial en abril de 1988 fue declarado culpable de dos asesinatos, un intento de asesinato y tres violaciones. El jurado decidió la condena a muerte por unanimidad.
No obstante, a diferencia de los tribunales civiles, un militar no puede ser ejecutado hasta que el presidente haya ratificado la sentencia. El último presidente en aprobar una ejecución militar fue Dwight Eisenhower en 1957.
Por aquel entonces, John Bennet, también un soldado raso del Ejército, fue declarado culpable de violación y del intento de asesinato de una niña austríaca de 11 años y murió en la horca en 1961.