Una oleada de bombas mortero o cohetes fueron lanzados contra la fuertemente protegida Zona Verde de Bagdad, donde se encuentran la embajada de Estados Unidos y ministerios del Gobierno iraquí, pero no hubo información de víctimas ni daños.
"Puedo confirmar que recibimos fuego indirecto y que fueron múltiples rondas", dijo el portavoz del Ejército estadounidense mayor Brad Leighton, quien dirigió cualquier consulta futura a la embajada.
La portavoz de estas oficinas, Mirembe Nantongo, rehusó decir si hubo víctimas o daños en la misión. "Para mantener la seguridad operativa, no comentamos los ataques indirectos contra la Zona Internacional", sostuvo.
La Zona Verde, de 10 kilómetros cuadrados y ubicada en la ribera izquierda del Río Tigris que atraviesa Bagdad, ha sido un blanco frecuente de morteros y cohetes, aunque los ataques han disminuido desde que se mejoró la seguridad en la capital.
El Ejército de Estados Unidos ha culpado de los ataques con cohetes a la Zona Verde a los llamados "grupos especiales", elementos renegados de la milicia Ejército Mehdi de Moqtada al-Sadr que dice que reciben financiación y armas desde Irán. Teherán niega las acusaciones.
El viernes, Sadr renovó un alto el fuego de seis meses que pidió en agosto para reorganizar a su dividida milicia. El Ejército de Estados Unidos recibió de buena manera la extensión, pero dijo que seguirá persiguiendo a las unidades renegadas.