Unas 20 personas han muerto por la explosión de una bomba en Mogadiscio, Somalia, mientras despejaban escomobros de una de las calles de la capital.

AGENCIAS
Unas 20 personas que trabajaban para una asociación de limpieza callejera de Mogadiscio murieron por la explosión de una bomba mientras Somalia se sume en una crisis política tras el anuncio de la dimisión de 10 de los 15 ministros de su gobierno de transición.
La explosión se produjo en el barrio K4 al sur de Mogadiscio donde varias decenas de mujeres habían sido contratadas por asociaciones locales para limpiar las calles.
"Estaban limpiando la calle cuando una enorme explosión sacudió todo el barrio. Conté 15 cuerpos, pero la mayor parte fueron despedazados", dijo un testigo ocular, Hasan Abdi Mojamed, al afirmar que hay también al menos 40 personas heridas.
"El número de víctimas sigue aumentando", aseguró otro testigo, Ali Hasan Adan, mientras los vecinos intentaban socorrer a los heridos y trasladarlos al hospital.
"De momento hay una quincena de muertos y muchos heridos, pero no sé cuantos", añadió este segundo testigo. "Hay sangre por todas partes, muertos y heridos en toda la calle", añadió.
"Nunca había visto semejante carnicería. Por lo que he visto, son todas las mujeres de la limpieza del barrio", contó.
En el hospital Medina, el principal de la ciudad, el doctor Dahir Mohamed Mohamud indicó a que habían sido admitidos 47 heridos, de los cuales cinco murieron a causa de las heridas, lo que eleva el balance a al menos 20 muertos.
"Es el mayor número de víctimas civiles recibidas por un solo incidente desde hace varias semanas", explicó el médico precisando que tres de los muertos eran mujeres.
La explosión no fue reivindicada por el momento.
Las autoridades, sin embargo, atribuyen este tipo de actos a los militantes islamistas, que mantienen un clima de inseguridad desde que fueron expulsados del poder a finales de 2006 tras una intervención armada de las tropas etíopes en apoyo del gobierno somalí de transición.
El barrio en el que se produjo la explosión es frecuentemente escenario de ataques de insurgentes contra las fuerzas de seguridad etíopes y los soldados somalíes.
El Gobierno somalí concluyó en junio bajo los auspicios de la ONU una tregua con la oposición islamista, puesta en entredicho esta semana por los insurgentes del movimiento de los Shebab.
El 9 de julio tenía que haber comenzado un alto el fuego con una duración de tres meses. Sin embargo, este acuerdo dividió a la oposición, cuya franja más dura instó a las tropas etíopes a marcharse del país antes del comienzo de las negociaciones.
Los combates entre insurgentes y tropas etíopes y gubernamentales somalíes son casi rutinarios desde hace unos meses en toda Somalia, país en guerra civil desde la caída del ex presidente Mohamed Siad Barre en 1991.
Más de diez tentativas de paz han fracasado hasta el momento.
La crisis tomó un tinte político esta semana con el anuncio de la dimisión de dos tercios del gobierno de transición y la destitución del alcalde de Mogadiscio por el primer ministro, Nur Hasan Husein.
El sábado, diez de los quince ministros de ese gabinete afirmaron querer dimitir por la "utilización errónea", por parte del gobierno, "de los recursos de la nación".
El jueves, el alcalde de Mogadiscio, Mohamed Omar Habeb, acusado de abuso de poder y corrupción, fue destituido por el primer ministro.