Gene Robinson, primer obispo anglicano homosexual, está sufriendo las consecuencias de su honestidad siendo excluido de importantes reuniones de la Iglesia.
El primer obispo anglicano abiertamente homosexual, Gene Robinson, cuya ordenación en Estados Unidos en 2003 causó graves divisiones en la Iglesia Anglicana, está siendo sometido al boicot del resto de la comunidad anglicana, que le ha excluido de una importante conferencia episcopal.
Pese a no haber sido invitado, Robinson ha viajado al Reino Unido para estar presente cuando se celebre el martes en Canterbury (sur inglés) la conferencia de Lambeth, que se celebra cada diez años con la asistencia de todos los obispos anglicanos.
Robinson, que calificó de "error" su exclusión en el actual clima de debate interno de la confesión, participará en varios actos para hacer oír su voz, según ha declarado a diversos medios británicos.
El arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, decidió mantenerle al margen de la conferencia en un esfuerzo por preservar la unidad de su Iglesia, dividida por los partidarios y los detractores de la ordenación de mujeres y homosexuales.
El pasado 7 de julio, el Sínodo General de la Iglesia de Inglaterra autorizó finalmente, tras un largo debate, la ordenación de obispas, pese a la continuada oposición de cientos de religiosos del sector tradicionalista.
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