La seguridad de los aeropuertos estadounidenses no debe ser tan buena cuando cualquiera puede pasar los controles electrónicos con un pasaporte con la cara de Osama bin Laden.

AGENCIAS
La seguridad aérea y el control de fronteras se ha convertido en una auténtica obsesión para las autoridades desde los ataques del 11-S. Una de las medidas que se consideraban más eficaces para garantizar la autenticidad de los documentos de identificación personal fue la introducción de nuevos pasaportes electrónicos supuestamente invulnerables. Sin embargo, por encargo del periódico británico The Times, un grupo de especialistas ha demostrado que esto es así, al lograr hacer pasar como auténtico uno de estos pasaportes previamente clonado. Y además con la foto de Osama bin Laden.
Los pasaportes electrónicos, que todavía no están vigentes en todos los países, pueden ser clonados en cuestión de minutos sin que el software usado en los controles de los aeropuertos sea capaz de detectar su falsedad. Los nuevos pasaportes fueron diseñados para evitar precisamente la manipulación gracias a un microchip que impide que los ladrones de identidad puedan pasearse por el mundo con una cara que no es la suya.
Pero Jeroen van Beek, investigador de seguridad en la Universidad de Amsterdam, ha llevado a cabo una investigación para The Times en Reino Unido, Alemania y Nueva Zelanda. Y sus conclusiones son claras: los sistemas de seguridad pueden ser violados.
El crimen organizado y el terrorismo fueron los motivos que llevaron a diseñar microchips a prueba de manipulación para estos pasaportes electrónicos. En los analísis realizados, un miembro del equipo de investigadores de Van Beek clonó los chips de dos pasaportes británicos y en uno puso la imagen digital de Osama bin Laden y en el otro la imagen de un terrorista suicida. Los chips alterados pasaron como originales a través del mismo software usado para leer pasaportes.
El sistema creado por el equipo de Van Beek se basa en un método de lectura, clonación y alteración de los microchips por el que los pasaportes electrónicos manipulados pueden pasar por originales por el Golden Reader, software standard usado por la Organización Civil de Aviación.