Joseph Biden, veterano senador por Delaware y presidente del Comité de Exteriores del Senado, ha sido elegido candidato a vicepresidente por el demócrata Barack Obama.
Era el nombre más esperado y esta madrugada ya ha sido confirmado por la mayor parte de medios de comunicación estadounidenses.
Biden, senador desde hace 35 años y uno de los mayores expertos demócratas en política exterior, aportará a la candidatura de Obama la experiencia internacional que el candidato a la presidencia no tiene, así como un profundo conocimiento de los pasillos del poder de Washington.
Extrovertido, buen argumentador y mordaz orador, Biden reúne los tres requisitos que Obama busca en un compañero de papeleta electoral. Está preparado para ser vicepresidente, será capaz de ayudarle a gobernar y, sobre todo, tiene ideas propias.
"Quiero a alguien capaz de retar mis ideas y no simplemente a alguien que diga que sí a todo", aseguró poco antes de darlo a conocer Obama en unas declaraciones en las que, sin desvelar el nombre del elegido, sí hizo un retrato de la persona con la que quiere compartir las tareas de la presidencia.
Esta designación ha sido el secreto mejor guardado de Washington hasta la pasada noche cuando se supo que dos de los principales "elegibles", el Gobernador de Virginia, Tom Kaine, y el senador de Indiana Evan Bayh, se habían "caído" de la lista.
Desde ese momento y hasta esta madrugada, todo apuntaba ya a la designación de Biden que, finalmente, se hizo pública en la medianoche del sábado, algo más de doce horas antes de que el candidato demócrata comparezca con su flamante compañero en Springfield, Illinois, en el que será su primer mitin conjunto.
Fue precisamente en esta localidad del corazón de EE.UU., tierra adoptiva del XVI presidente de los EE.UU. Abraham Lincoln (quien abolió la exclavitud en este país), donde Obama lanzó, en febrero del 2007, su candidatura a la presidencia. Springfield será también el comienzo de la verdadera campaña electoral demócrata 2008.
Tras esta "presentación en sociedad", ambos senadores tienen previsto realizar una breve gira por los estados electoralmente más difíciles del país antes de recalar en Denver, Colorado, para asistir a la Convención Demócrata que comienza allí el lunes y en la que se oficializarán sus candidaturas.
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