Al menos diez personas han muerto en Chile, entre ellas varios jóvenes estudiantes, cuando el aparato, de instrucción policial, se estrelló sobre una cancha deportiva de la capital, justo cuando un grupo de niños y ancianos hacían gimnasia.
Seis de las víctimas viajaban en la aeronave Cessna 206. Eran dos funcionarios policiales y cuatro estudiantes de mecánica de aviación, estos últimos de entre 18 y 20 años de edad, informó un responsable policial. Otras cuatro personas que se encontraban en la cancha en el municipio de Peñalolén al momento del accidente fallecieron en el lugar, incluyendo una madre y su hija de cuatro años.
El accidente ocurrió cerca de las 10:00 hora local (14:00 hora española), cuando la avioneta se estrelló en la cancha en una poblada zona de la precordillera de Santiago y a pocos metros del aeródromo de Tobalaba, desde donde había despegado poco antes.
Efectivos policiales acordonaron el lugar donde ocurrió el accidente, aunque desde el exterior se podían ver los restos calcinados de la aeronave, que quedaron deformados por el impacto.
"La avioneta quiso aterrizar y se fue a pique", dijo a la cadena de televisión estatal TVN una testigo. El Gobierno chileno lamentó el accidente aéreo, al tiempo que se mostró abierto a la posibilidad de analizar el traslado del aeródromo de Tobalaba a otra zona menos residencial para evitar accidentes como el ocurrido el miércoles.
La presidenta chilena, Michelle Bachelet, "nos ha pedido que nuestra primera señal sea expresar las condolencias, a nombre del Gobierno, a los familiares de los civiles y de los oficiales de Carabineros fallecidos en este trágico accidente", dijo Alvaro Erazo, autoridad metropolitana de Santiago.