Una empresa catalana ha encontrado la solución a los interminables embotellamientos con la instalación de carriles magnéticos por los que circulan pequeños vehÃculos eléctricos.
Deja el coche en el parking, se sube a un MOM y disfruta de la lectura o la televisión durante su viaje al trabajo. Una forma idílica de comenzar la mañana: sin atascos, pitidos, polución… y que ahora es cada vez menos ciencia ficción y más realidad.
Nbown, una empresa de Igualada (Barcelona), ha desarrollado un novedoso proyecto que evitaría la pesadilla matutina diaria construyendo en las medianas de las autopistas o encima de ellas carriles magnéticos. Por ellos circularían coches eléctricos automáticos que marchan a una velocidad constante y manteniendo la misma distancia entre sí.
Son individuales, aunque se está planteando la posibilidad de incluir dos plazas, y durante el trayecto su ocupante puede despreocuparse de la carretera y leer, ver la tele o conectarse a internet hasta llegar a su destino.
El proyecto cuenta con participación inglesa y sueca y está liderado por Dean Markey que es su diseñador y responsable del proyecto. Las primeras pruebas piloto se llevarán a cabo dentro de dos años y países como los Emiratos Árabes ya han tienen el ojo puesto en este diseño.