Tanto el Congreso como el Senado estadounidenses han sido incapaces de llegar a un acuerdo para ayudar al sector automovilístico a superar la crisis.

AGENCIAS
Por el momento el sector automovilístico estadounidense no será salvado por el Estado. Los líderes demócratas en el Senado y en la Cámara de Representantes han anunciado que no han alcanzado un acuerdo para aprobar un plan de rescate destinado a la industria del automóvil, tal y como demandaban los tres principales fabricantes del país (GM, Ford y Chrysler), por lo que emplazaron a la industria a presentar una nueva propuesta en diciembre.
La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid, ambos pertenecientes al Partido Demócrata, explicaron en rueda de prensa que el compromiso alcanzado por cuatro senadores no sería aprobado y que en su lugar, se mantendrían nuevas reuniones en diciembre para tomar en consideración las propuestas de rescate de la industria.
"La triste realidad es que nadie ha venido con un plan que pudiera ser aprobado por el Congreso y el Senado y luego ser firmado por el presidente", afirmó Reid, quien apuntó que los fabricantes de automóviles podrán presentar un nuevo plan hasta el próximo dos de diciembre en el que precisen cómo utilizarán los fondos para ser viables, lo que permitiría a las cámaras reunirse en la semana del ocho de diciembre y acordar las ayudas a la industria.
No obstante, Reid apuntó que la Administración Bush ya cuenta con la posibilidad de adjudicar ayudas a la industria a través del plan de rescate aprobado el pasado tres de octubre.
Por su parte la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, afirmó que una industria del automóvil "sana" es crucial para la economía y la seguridad del país, pero subrayó que el sector debe mostrar un sendero hacia la "viabilidad". "Hasta que ellos no muestren un plan a EEUU, nosotros no podemos enseñarles el dinero", concluyó.
Publicidad
Publicidad
Publicidad