Forman parte de la vida y del bolsillo de medio mundo, pero hasta llegar a los modernos modelos que conocemos, el aspecto de los teléfonos móviles ha avanzado hasta la portabilidad y la estética.
ARTURO J. PANIAGUA
Hasta 1947 nadie soñaba con poder responder el teléfono en otro lugar que no fuese la casa o la oficina. En aquel año, en Estados Unidos comenzaron las pruebas de una tecnología que permitiría crear dispositivos portátiles que recibieran y enviaran señales de radio a través de centrales celulares y antenas de microondas. Hubo que esperar hasta 1973 para dar el siguiente paso, fue cuando Martin Cooper -empleado de Motorola- inventó el primer teléfono móvil que no dependía de ninguna base fija. Y logró realizar una llamada a través del mismo, lo hizo el 3 de abril de 1973.
La primera red de telefonía móvil comercial no llegaría hasta 1979, cuando NTT puso en marcha en Japón el doloroso cobro de factura cada mes. Le siguió Nordic Mobile Telephone, que hizo lo propio en Dinamarca, Finlandia, Noruega y Suecia, posibilitando además que sus usuarios pudiesen utilizar su teléfono móvil en otros países del mundo. Era 1981 y así fue como apareció el servicio de roaming.
Del ladrillo a la pequeña agenda
Estados Unidos recibió en 1983 la primera gran sensación entre los yuppies de la época: el DynaTAC de Motorola, un ladrillo de 0,8 Kilos que recibió el nombre cariñoso de "Zack Morris Phone" en honor a la famosa serie de televisión "Salvado por la campana". Desde entonces el aspecto de los teléfonos ha ido a diseños futuristas, y sobre todo portátiles, que conjugan elementos multimedia, haciendo que el aparato sirva para algo más que recibir y hacer llamadas.
En la actualidad, un teléfono reúne características tecnológicas de todo tipo que lo hacen reproductor de música y vídeos, GPS o agenda electrónica. En estas épocas no sorprende, algo que resulta curioso si recordamos el gran reclamo comercial del modelo StarTAC de Motorola en 1996: fue el primero en incluir vibración, y su aspecto estaba inspirado en los comunicadores de la serie Star Trek.
Cifras de éxito
Más de dos décadas después, el 80% del planeta tiene cobertura móvil y se estima que casi 3 mil millones de personas en todo el mundo son clientes de alguna empresa de telefonía. El dispositivo incluso ha dado el salto a la red gracias al eficiente protocolo 3G, el más popular del mundo, y el que mejor navegación a través de la red permite. Prueba de esto son los 475 millones de personas que están suscritos a redes de este tipo y que tan solo en comunicación de datos, se gastaron 31 mil millones de dólares en 2006.
Aunque internet parece ser el gran objetivo y la siguiente evolución del móvil, la cultura del SMS sigue siendo el núcleo duro del servicio. Desde su puesta en marcha en 1993, se ha convertido en una de las funcionalidades más utilizadas, sobre todo por los clientes más jóvenes. El resultado no puede ser mejor: mil millones de usuarios que en 2006 generaron ganancias de más de 80 mil millones de dólares.
El negocio está servido, tanto para las empresas que fabrican los aparatos como para las que ofrecen las líneas telefónicas. A la cabeza de las primeras se encuentra Nokia, el fabricante más grande, con una cuota de mercado del 40%, muy por delante de Samsung, Motorola, Sony y LG, que representan el 80% de todos los teléfonos vendidos en el mundo.
La imagen del teléfono queda realmente distante del marcado por disco y los cables en forma de espiral. Estamos ante el dispositivo que representa el futuro, y empresas como Apple lo tienen realmente claro: apostar por una tecnología móvil vinculada a la conexión total del usuario, a un cuidado aspecto estético y a la conjugación absoluta de elementos multimedia.
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