Está imputado en más de 1.000 casos por abusos sexuales a menores en Alemania y Portugal entre 1990 y 1998, y en busca y captura desde 2002.
La policía lusa ha atrapado a uno de los pederastas más escurridizos: Ulrich Schulz, de nacionalidad alemana, imputado en más de 1.000 casos por abusos sexuales a menores en Alemania y Portugal entre 1990 y 1998.
En busca y captura desde 2002 por la BKA alemana, se sospechaba que Schulz se refugiaba en la península ibérica, y al final lo atraparon el pasado 27 de junio en Lisboa, aunque las últimas pistas habían llevado a la Policía española a buscarlo en Ibiza y las islas Canarias.
Schulz se dedicaba a producir música chill out bajo el nombre artístico de Oliver Shanti y Oliver Serano.
Residía en el pueblo portugués Vila Nova Cerveira y frecuentaba la ciudad española de Vigo, sin embargo se ganaba la vida fuera de la península: había establecido su propia productora musical en Sudáfrica, y consiguió publicar hasta 10 discos.
Precisamente el camaleónico Schulz embaucaba a sus víctimas con sus dotes musicales. Se presume que era "líder de una secta jerárquicamente estructurada" y que "abusó sexualmente de cuatro niños entre siete y 13 años al menos en 115 ocasiones", según el informe de la orden de captura europea.
Alemania ya ha solicitado a sus colegas portugueses la repatriación del pederasta. Sin embargo, aunque la ley lusa permite la extradición directa, también estipula que los extranjeros deben responder primero de los posibles delitos o crímenes cometidos en su territorio.
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