El miedo a los estallidos de violencia ensombrece las elecciones generales en Pakistán, donde 80.000 soldados han sido desplegados como refuerzo de la policía para velar por unos comicios ya pospuestos por el asesinato de la líder opositora Benazir Bhutto.
AGENCIAS
La elección, que podría dar pie a la formación de un parlamento opositor al primer ministro Pervez Musharraf, estaba prevista inicialmente para el 8 de enero, pero la muerte de la ex primer ministro Bhutto el 27 de diciembre tras un mitin político en Rawalpindi obligó a su postergación.
Los centros de votación abrieron el lunes a las 08.00 hora local (03:00 GMT), y cerrarán a las 17.00 (12:00 GMT). La muerte de Bhutto, la dirigente política más progresista y amistosa con Occidente en una nación atravesada con un fuerte sentimiento antiestadounidense, generó preocupación en un estado que cuenta con armamento nuclear, y las elecciones son seguidas de cerca por países aliados y vecinos.
La marcha de las elecciones comenzó lenta. El lunes ha sido declarado festivo y los mercados financieros y las escuelas permanecen cerrados, mientras que el tráfico era escaso en las ciudades principales.
Un simpatizante del partido opositor liderado por el ex primer ministro Nawaz Sharif fue asesinado en un tiroteo en la provincia de Punjab poco después de que se abrieran los comicios, dijo la policía. Y en dos centros de votación en el noroeste supuestos milicianos hicieron estallar sendas bombas, aunque no se produjeron víctimas.
Las fuerzas armadas han sido colocadas bajo estado de máxima alerta para impedir un baño de sangre, mientras en las zonas tribales ha sido decretado el toque de queda después de que ayer ascendieran a 47 los muertos en el atentado del sábado.
Además de la violencia, el otro temor está fundado en la posibilidad de un arreglo de los comicios, lo que podría llevar a los partidos de la oposición a rechazar los resultados y convocar a protestas callejeras. En ese escenario, queda por ver cómo reaccionaría el poderoso ejército local.
Se espera que haya un voto por simpatía por el Partido del Pueblo de Pakistán (PPP), al que pertenecía Bhutto, y que le permitiría a esta formación opositora obtener la mayor representación en la Asamblea Nacional, de 342 escaños.
Los primeros resultados empezarían a conocerse cerca de la medianoche, y las tendencias serían más claras para la mañana del martes. Muchos analistas dudan de que el PPP pueda quedarse con una mayoría propia. A quién elija como socio en una coalición será vital para Musharraf, y los expertos sostiene que el primer ministro desea una coalición entre el PPP y el partido que lo respalda a él, la Liga Musulmana de Pakistán.
Publicidad
El mejor humor en la sobremesa con Patricia Conde y Ángel Martín
De lunes a viernes, 15:25h
Publicidad
Publicidad