El mundo de la pornografía en la red ha evolucionado en todo este tiempo. Los gustos y el perfil del consumidor, también.
La pornografía sufrió un cambio drástico con la aparición de internet, que ha permitido que los consumidores más vergonzosos llenen sus discos duros de fotografías y vídeos sin necesidad de salir de casa. En estos 15 años, la industria ha evolucionado gracias a las mejoras tecnológicas y a la aparición de agentes caseros.
La velocidad de transmisión de los datos fue, al comienzo, la principal limitación del porno en la red. Los primeros módems eran tan lentos que para descargar ocho fotografías se necesitaba una noche entera. Una de las motivaciones de algunos de los que se pasaron a la ADSL fue precisamente acabar con esta espera.
Nadie duda que el porno está muy presente en la red. Basta con echarle un vistazo a las páginas indexadas por Google cuando se teclea “sex” (750 millones) o “porno” (170 millones), mientras que ni "Elvis" ni "Angelina Jolie" llegan a los 100 millones.
Con los años la red fue permitiendo subir información propia, y muchos internautas aprovecharon para convertirse en protagonistas de sus propias películas. El porno amateur ha ido aumentado en los últimos años, el morbo se ha desplazado desde las rubias siliconadas y el guión establecido hacia la espontaneidad de las webcams. Otros aprovechan para indagar y descubrir variedades alternativas: el hentai japonés, por ejemplo, ofrece dibujos animados muy explícitos que satisfacen a los amantes del cómic.
Se ha hablado mucho sobre la condición masculina de la industria porno, aunque la red ha facilitado que las chicas tomen las riendas. El portal Girls who like porno está llevado por dos jóvenes españolas: allí se puede acceder gratuitamente a contenidos que ofrecen “una visión del porno y de la sexualidad propia […] reivindicando la creación de otra pornografía hecha por nosotras mismas”.
Gran repor, ya esta bien de ver el porno como algo malo y asimilar que es algo comun y normal. Aunque seguro que os critican por este repor.
Belladonna Power
Totalmente de acuerdo. Para mucho pajilleros del Siglo XXI Internet ha sido toda una revolución