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Acabo de colgar en la Web un reportaje sobre los peones forestales, sobre su precariedad laboral y sobre sus problemas. Es un gremio que frecuenté en otro tiempo, o más bien del que formé parte, y por eso me pareció interesante hablar sobre esta gente que se juega el pellejo todos los días en el puesto de trabajo aunque, a menudo, nadie se dé cuenta de ello.
Son gente dura, doy fe de ello. Definirlos es fácil: los tienen 'cuadraos'. Por eso el otro día, cuando mantenía una interesante conversación con un técnico de Medio Ambiente, lo que más me llamó la atención es cómo precisamente el ser tipos duros los hace vulnerables a políticos sin escrúpulos que no velan por su formación laboral.
El ejemplo más claro lo he dejado bien consignado en el reportaje pero vuelvo a traerlo al blog: el uso de la motosierra. Es ésta una herramienta que todo urbanita suele relacionar con películas de mafiosos o de psicópatas, pero que forma parte del mundo rural. También es la herramienta más peligrosa de uso común en Europa. No en vano un simple arañazo (que no suele ser simple nunca) puede acabar en una infección del carajo como poco. Como poquísimo.
Me contaba este técnico, acostumbrado a trabajar con cuadrillas forestales, que entre los tíos duros del sector aprender a usar la motosierra en clases dedicadas exclusivamente a ello les parece una chorrada. A mí, lo confieso, también me lo parece sin razonar sobre el tema, quizás porque recuerdo que allí cualquier compañero podía enseñarte lo básico. Pero luego, hablando con Miguel (que así se llama el técnico) comprendí que es fácil apretar el botón, pero que lo difícil es evitar algunos de los accidentes que se producen.
Admiro muchísimo a la gente del sector forestal y por eso quizás lo que me contó Miguel me preocupó bastante, ya que me hace preguntarme si los políticos que dicen velar por la seguridad de los trabajadores no están jugando precisamente con la alta moral de muchos de ellos y con su indiscutible fortaleza espartana para ahorrarse dinero en investigaciones y formaciones varias (muchos servicios forestales dependen de las comunidades autónomas) y de paso aprovechan dicho ahorro para comprarse un descapotable o una velina (me encanta lo de velina).
Jugar con la fortaleza y con el miedo a ser despedido. Algunas empresas y algunos políticos demuestran con este juego la escoria que de verdad son.
P.D.: Con este post me despido hasta el tres de octubre, aproximadamente, cuando regresaré de mis esperadas vacaciones.
Tantas y tantas generaciones luchando por traer la Democracia, la Libertad y el Estado de Derecho a España y ahora que los tenemos surgen LOS NUEVOS APESTADOS que son "los sindicalistas" muy incómodos para el nuevo poder establecido en palacio y a los que hay que apartar y desacreditar como sea. Si los sindicatos o algunos de sus mandatarios o responsables No estuvieran vendidos al poder de turno, otro gayo nos cantaría a los trabajadores de base. . . Y también mucho cuidado con los Mandos Intermedios o Jefecillos que en cuanto cogen el carguillo pronto se olvidan de cuando fueron obreros. Y toda esta particular discreción de ideas viene a cuento de lo que ocurre en el Sector Forestal en España y es el claro y triste reflejo de lo que ocurre en esta sociedad nuestra. Y que también y acertadamente critican el resto de contertulios
Es acojonante lo polivalentes que somos y lo mal pagados y mirados que estamos. Ya me gustaría tener un cuarto de estatus que los currelas forestales de Suecia o Noruega. Estamos en un sistema de caras que nos exprimen como a limones mientras ellos se forran para pegarse buenas comilonas y disfrutar las vacaciones en cruceros de lujo, mientras nosotros en el monte desasistidos como si fuéramos parias de la india. Gracias Sexta que necesitamos amplificadores cualificados de nuestro padecer mundano y diario.
Esto es`para mear y no echar gota. A todos los mangantes que se sientan en sus cómodos sillones y dirigen nuestras vidas y haciendas desde ellos, les daba pico, pala y motosierra, y les soltaba en el monte. Que pusiesen en práctica sus teorías. Y sin guantes...(son muy entendidos en guantes finos)
Es un sector que deberia estar considerado de otra manera. Yo me he quedado asombrada de saber que ni siquiera trabajan cerca de su casa. Las cuadrillas de un sitio se mueven a otro lejos y viceversa. Tdo el día bajo un sol justiciero y trabajo duro fisico. Y para colmo, si hay que apagar un fuego, ahí están para jugarse el tipo. Porque el fuego es impredecible y a los que están en los "puestos de mando", como el que montaron en el Puerto del Pico en el pasado incendio del Valle del Tiétar, no les llega ni el olor del humo. Y si no, que se lo pregunten al Sr Herrera, a Toti o a la Consejera de Medio Ambiente y demás
Bien por este bloq, bien por este periodista que le sigo y que tiene mano para estos problemas laborales y para estos sectores marginales que están abandonados de toda ayuda social, institucional y hasta sindical. Creo que con mayor defensa de estas personas se minimizaría el despoblamiento del medio rural, se atenderían mejor los montes y por supuesto que los montes estarían mejor conservados, al margen de la distribución de la riqueza que derivaría fuera de las grandes ciudades en proporciones mayores a las actuales pero muy necesarias para los habitantes de los pueblos.
Un zabuqueral es un lugar lleno de complicaciones, donde el fango te llega hasta las rodillas, los mosquitos te sorben las venas y la orientación es casi imposible. Y eso es precisamente lo que ha sido, desde tiempos inmemoriales, el mundillo político español. Este blog surge como un intento de inmersión suicida en ese zabuqueral, canalizando al mismo tiempo frustraciones infantiles del autor y sirviendo como terapia para superar una serie de traumas políticos típicamente españoles con todo el sentido del humor posible. CORREO: dmartin@snoticias.tv
Blog de Vida urbana
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